{"id":86,"date":"2009-10-12T13:13:39","date_gmt":"2009-10-12T20:13:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sumaclick.com\/owens\/?p=86"},"modified":"2009-10-12T13:13:39","modified_gmt":"2009-10-12T20:13:39","slug":"el-anciano-no-es-un-fosil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=86","title":{"rendered":"El anciano no es un f\u00f3sil"},"content":{"rendered":"<p>Dr. Thomas P. Owens<br \/>\n<a href=\"http:\/\/bdigital.binal.ac.pa\/loteria\/index.php\">Art\u00edculo publicado originalmente en la Revista Loter\u00eda, No. 220, a\u00f1o 1974<\/a><\/p>\n<blockquote><p>\u201cLos primeros veinte a\u00f1os de vida de la mujer son extraordinariamente fecundos. Es entonces cuando descubre el mundo\u2026 M\u00e1s o menos a los veinte, convertida en una ama de casa, con un ni\u00f1o en brazos, ha terminado virtualmente su vida\u201d.<br \/>\nSimone De Beauvoir<br \/>\n\u201cEl segundo Sexo\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>La actitud fatalista existencialista sienta las pautas no raramente seguidas por grandes sectores de la sociedad actual. Se dice que \u201ctodos vamos a llegar a viejos\u201d, que \u00e9ste es un mal necesario, que no podemos soslayar esta realidad, que debemos prepararnos para esta contingencia y que es imprescindible legislar y organizar para proteger al anciano. En este sentido, la civilizaci\u00f3n occidental dice una cosa y practica otra. Todos ven esta realidad, pero muchos no se atreven a enfrentarse a ella; los gobiernos se entusiasman con la juventud por ser el futuro de la Patria, pero la vejez se deja de lado.<\/p>\n<p>\u201cEl mundo es de los j\u00f3venes\u201d decimos hasta que ya no somos m\u00e1s j\u00f3venes y entonces ya no tenemos el vigor y la pujanza para luchar por un mejoramiento de las condiciones de nuestra \u201cjuventud de la vejez\u201d.<\/p>\n<p>Una de las grandes fallas de la civilizaci\u00f3n occidental es la de menospreciar la senectud. Toda orientaci\u00f3n social, laboral y m\u00e9dica se dirige hacia el joven: se trata de preparar al joven para la vida, mientras debemos prepararnos para la vejez y la muerte. Se jubila s\u00fabitamente al hombre y parece desech\u00e1rsele como inservible; cada d\u00eda le es m\u00e1s dif\u00edcil al viejo conseguir un empleo. La misma palabra \u201cvieja\u201d es degradante y se usa como insulto.<\/p>\n<p>Muy poco se ha hecho por fomentar la organizaci\u00f3n de unidades y facilidades para ancianos; incluso en pa\u00edses adelantados en el campo m\u00e9dico, como los Estados Unidos, la geriatr\u00eda y la gerontolog\u00eda son especialidades de segundo orden.<\/p>\n<p>No es sino hasta recientemente que se vislumbran campa\u00f1as para analizar detenidamente esta rama de la biolog\u00eda que estudia el envejecimiento, la gerontolog\u00eda, y la rama de la medicina que se dedica al cuidado de la senectud, la geriatr\u00eda. Pero el inter\u00e9s por la vejez es un quehacer milenario. Cicer\u00f3n fue uno de los zapadores en estos menesteres con su di\u00e1logo filos\u00f3fico: \u201cSobre la Vejez\u201d.<\/p>\n<p>Leonardo Da Vinci comprendi\u00f3 la vejez y se dedic\u00f3 a estudiarla y aparentemente describi\u00f3 la arterioesclerosis como la conocemos hoy. Tenon, en 1813, escribi\u00f3 sobre c\u00f3mo prolongar la vida y discuti\u00f3 sus problemas del envejecimiento como eran sus calambres de los miembros inferiores. En el a\u00f1o de 1842, Lejoncourt, en su Galerie des Centenaires da a conocer sus casos c\u00e9lebres de vejez, particularmente el de Thomas Parck, quien se dice vivi\u00f3 152 a\u00f1os y se cas\u00f3 a los 120, consum\u00f3 su matrimonio hasta los 130 y trabaj\u00f3 en el campo hasta esa edad. Esta obra es de las falacias de la senectud, la falsedad y el fraude en relaci\u00f3n con la edad, pues seg\u00fan una fuente seria, la de Guiness, el caso documentado de mayor edad fue el de Pierre Joubert, zapatero franco-canadiense quien alcanz\u00f3 a vivir 113 a\u00f1os y 124 d\u00edas.<\/p>\n<p>A mediados del siglo pasado, Glourens publica su obra cl\u00e1sica sobre el envejecimiento y enfoca la senectud desde el aspecto f\u00edsico y el aspecto moral. Para \u00e9l, existe una \u201cprimera vejez\u201d que se inicia a los 70 a\u00f1os y una \u201csegunda vejez\u201d a los 85 a\u00f1os. Despu\u00e9s, tuvimos los albores de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica seria sobre el envejecimiento, con Claude Bernard y Brown-Sequard. Luego Metchnikoff preconiza el uso de la leche b\u00falgara y Gueniot hace el mayor \u00e9nfasis sobre la mejor oxigenaci\u00f3n como la clave para alcanzar la vida prolongada.<\/p>\n<p>No es sino hasta 1966 cuando aparecen estudios serios sobre la sexualidad en el anciano por Masters y Johnson, quienes rompen algunos mitos y aclaran finalmente muchas interrogantes.<\/p>\n<p>Pero a pesar de todos los progresos y a pesar de que cada d\u00eda habr\u00e1 m\u00e1s viejos, poco se conoce sobre la senectud, poco se sabe sobre el proceso de envejecimiento y poco se hace por mejorar la condici\u00f3n de los ancianos. Adviertan, no m\u00e1s, el exuberante n\u00famero de textos y folletones sobre el ni\u00f1o, su anatom\u00eda y fisiolog\u00eda, su crecimiento y desarrollo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la anatom\u00eda del viejo, las fisiolog\u00edas de la ancianidad, la involuci\u00f3n de la persona humana?<\/p>\n<p>Desgraciadamente, muchas veces el m\u00e9dico es el \u00faltimo en apreciar las vicisitudes de la vejez. Desde la escuela de medicina se orienta la educaci\u00f3n hacia la enfermedad dram\u00e1tica, los problemas de orden materno-infantil, los trastornos esot\u00e9ricos y se pasa por alto la geriatr\u00eda. El m\u00e9dico joven entonces enfoca al viejo enfermo como un estorbo, un mal sin remedio, un \u201cf\u00f3sil\u201d que ocupa por tiempo prolongado una cama de hospital, el cual le reduce al servicio de medicina su calificaci\u00f3n en el tan importante ac\u00e1pite de desalojo de pacientes.<\/p>\n<p>Kem define la vejez como la suma acumulativa de cambios involutivos y deterioro en la estructura y funci\u00f3n, sutiles y m\u00ednimos en un principio, cuando s\u00f3lo pueden ser reconocidos por el observador adiestrado, pero eventualmente tan acentuados que podr\u00e1n ser reconocidos por todos.<\/p>\n<p>Goldstein define al envejecimiento como esa progresiva y desfavorable p\u00e9rdida de adaptaci\u00f3n, descenso en las posibilidades de una vida prolongada con el pasar del tiempo, lo cual se expresa en medidas como una vitalidad disminuida y un aumento en la vulnerabilidad a las fuerzas normales de mortalidad.<\/p>\n<p>Realmente este envejecimiento se realiza desde la etapa embrionaria. Estructuras como los vasos del cord\u00f3n umbilical se atrofian en forma similar a lo visto en la senectud, luego viene la atrofia del tejido t\u00edmico en la infancia, el linf\u00e1tico en la juventud, el fol\u00edculo piloso y las g\u00f3nadas en distintas \u00e9pocas del desarrollo del hombre. Entonces, podemos decir, \u00bfnos hacemos viejos desde antes de nacer?  Hasta cierto punto es as\u00ed, pero entonces el especialista en geriatr\u00eda tendr\u00eda demasiado trabajo.<\/p>\n<p>Evans sugiere que la geriatr\u00eda debe encargarse de los cuidados del sujeto despu\u00e9s de los 75 a\u00f1os, porque la mayor parte de las admisiones a un hospital antes de esa edad ser\u00edan a otros servicios, e indica que los cuidados geri\u00e1tricos deben iniciarse cuando es probable que el enfermo no volver\u00e1 a llevar una vida totalmente independiente. Realmente no podemos puntualizar una edad cronol\u00f3gica de inicio de la senectud pues es m\u00e1s bien algo del orden de la edad emotiva, fisiol\u00f3gica, la herencia y las enfermedades que se sufren.<\/p>\n<p>Los cambios f\u00edsicos y biol\u00f3gicos experimentados en el envejecimiento se estudian con ah\u00ednco; en algunos casos raros se advierten en gente muy joven, como en los que padecen progeria o el s\u00edndrome de Werner, en otros, se notan a muy avanzada edad. Los cambios suelen ser los mismos y siguen una progresi\u00f3n t\u00edpica; los m\u00e1s notorios son los estructurales, los de atrofia y reemplazo del par\u00e9nquima o tejido noble por fibroso. Esto trae consigo el da\u00f1o en los tegumentos, con la mayor labilidad al fr\u00edo, al calor y al jab\u00f3n, la menor elasticidad de los \u00f3rganos, la menos capacidad de intercambio gaseoso a nivel pulmonar, el menor tono muscular intestinal, la p\u00e9rdida de la dentadura, la reducci\u00f3n del jugo g\u00e1strico con la consiguiente peor digesti\u00f3n, los cambios hormonales de diversa \u00edndole y posteriormente, el deterioro cerebral con cambios mentales, peor memoria, m\u00e1s fatigabilidad,  prolongando tiempo de reacci\u00f3n y mayor irritabilidad.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1s el meollo del problema de la senectud es la compresi\u00f3n del problema emotivo, la realidad ps\u00edquica y el trastorno social y econ\u00f3mico. Es preciso interesar al m\u00e9dico general y de familia en la geriatr\u00eda y al mismo geriatra prepararlo para encarar en la forma m\u00e1s humana la problem\u00e1tica psiqui\u00e1trica del viejo. El m\u00e9dico que estudia ancianos debe aprender la cronolog\u00eda de los cambios evolutivos los mismo que el pediatra estudia su crecimiento y desarrollo. No hay nada m\u00e1s categ\u00f3rico que los problemas emotivos de la vejez. El \u201cstress\u201d de Selye ha dejado su huella, pero tambi\u00e9n se ha dicho que si no hubiese crisis que resistir todav\u00eda ser\u00edamos moluscos.<\/p>\n<p>El hombre parece tener algunas necesidades b\u00e1sicas y \u00e9stas son:<\/p>\n<p>1. Vivir<br \/>\n2. Estatus, o el mantener cierto nivel social y recibir el aprecio de los dem\u00e1s<br \/>\n3. Variedad, o sea el seguir una vida que no sea mon\u00f3tona  ni rutinaria<br \/>\n4. Amor, o sea el recibir y dar afecto, compresi\u00f3n, cari\u00f1o.<\/p>\n<p>El anciano posee estas mismas necesidades fundamentales del hombre, pero se encuentra en la etapa m\u00e1s dif\u00edcil para conseguirlas; pierde su empleo y pierde su estatus, pierde a muchos de sus amigos y seres queridos y Kem dice esta p\u00e9rdida puede ser peor en el rico, pues al pobre lo acompa\u00f1a su pobreza, pierde sus condiciones f\u00edsicas, a veces su audici\u00f3n y visi\u00f3n y palpa su deterioro mental.<\/p>\n<p>La jubilaci\u00f3n forzosa es criticable y es en muchos casos el eslab\u00f3n brutal en el deterioro del anciano. Un gran avance en la maduraci\u00f3n del hombre fue el realizar que el trabajo era satisfacci\u00f3n y contento. Al jubilarse un d\u00eda tiene un ciento por ciento de trabajo y al d\u00eda siguiente cero. En muchos casos el solo mencionar la palabra jubilaci\u00f3n nos trae como sinonimia la palabra vejez. El retiro puede ser considerado por muchos como una violaci\u00f3n de su derecho de ser miembro contribuyente total de la sociedad y este es un paso tr\u00e1gico para quien ha dedicado una vida a perfeccionase en solo un oficio y conoce poco m\u00e1s. Nos olvidamos a veces que cada vez habr\u00e1 m\u00e1s ancianos quienes con su sabidur\u00eda dan valiosos aportes al mundo actual.<\/p>\n<p>Miguel Angel y Ticiano fueron ancianos prodigiosos; Churchill, Eleanor Roosevelt, H. Truman y C. Adenauer dirigir\u00edan destinos a edades avanzadas; Picasso, Casals, Toscanini, Gide, Frost y Dudley-White mostraron todo su genio en una vejez productiva.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s grave se torna la situaci\u00f3n para el anciano que se acerca al fin de sus d\u00edas. Los cuidados terminales, el \u201cterminal care\u201d se inician cuando los expendedores de cuidados m\u00e9dicos nos buscan ya la curaci\u00f3n sino el preservar la vida, aliviar las molestias y el dolor cuanto m\u00e1s tiempo sea posible. Nuestra sociedad, dice Schoenberg, es una sociedad negadora de la muerte; el hablar de la muerte es un tema escabroso y tab\u00fa y existe una conspiraci\u00f3n del silencio, de retraimiento y de temor en torno a ella. Cuando el anciano alcanza esta etapa, se establece una muerte psicosocial prematura, llena de amargura, cuando este proceso de morir debe ser una fase din\u00e1mica de la vida, asociada a la aflicci\u00f3n pero tambi\u00e9n a la gratificaci\u00f3n (nos recuerda a la obra cinematogr\u00e1fica Soylent Verde).<\/p>\n<p>Al m\u00e9dico le es muy dif\u00edcil superar esta etapa; poder decirle a los familiares que el fin del anciano querido se aproxima es un arte. Debe abordarse con candor y nunca estimar la duraci\u00f3n de la agon\u00eda.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n para la vejez debe ser labor de toda la vida. Este ha sido uno de los fracasos de la educaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Uno de los rasgos primordiales de la educaci\u00f3n debe ser el ense\u00f1ar c\u00f3mo pensar y c\u00f3mo estudiar y promover estos quehaceres pero nos ense\u00f1an hechos y datos. El sujeto que no estudia es viejo aunque tenga 25 a\u00f1os. Todav\u00eda m\u00e1s vital es moldear la personalidad de los j\u00f3venes para que alcancen mayor salud mental, para formar personalidades m\u00e1s recias y completas, preparadas para encarar las realidades de la senectud.<\/p>\n<p>Es preciso fomentar la afici\u00f3n a pasatiempos o \u201chobbies\u201d desde la infancia y cultivarlos toda una vida. Estas aficiones deben tener ciertas caracter\u00edsticas: en primer lugar, debe existir m\u00e1s de una, si es posible dos o m\u00e1s, alguna debe ser aislante y para practicar en la soledad, otras para practicar en conjunto, en sociedad; una puede ser lo suficientemente englobadora como para que pueda sustituir al oficio o la profesi\u00f3n en cualquier momento y quiz\u00e1 pueda servirle como fuente de ingresos.<\/p>\n<p>Por regla general, posee mayor salud mental quien se interesa en m\u00faltiples actividades. \u00bfNo vemos mayor depresi\u00f3n en la mujer que en el hombre? Al hombre lo vemos con m\u00e1s libertades, m\u00e1s quehaceres, m\u00e1s aficiones, m\u00e1s interesado en la problem\u00e1tica internacional, pol\u00edtica y cultura y deporte cosas que le drenan energ\u00edas y le crean inquietudes. \u00a1Y cu\u00e1nto m\u00e1s importante es la actividad hecha por uno mismo, no la simple diversi\u00f3n pasiva como la televisi\u00f3n, o la asistencia a un juego de pelota! Debemos fomentar la ergoterap\u00e9utica, entusiasmar al anciano en practicar un deporte, en hacer algo de m\u00fasica, en pintar o en escribir. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s goza del vivir quien disfruta al admirar un Cezanne, y al mismo tiempo se dedica a  pintar su sala con brocha gorda! Cu\u00e1nto m\u00e1s salud tendr\u00e1 quien se enternece con una balada moderna y lo mismo con Brahms, quien lee los diarios y las c\u00f3micas lo mismo que a Borges, Neruda o Asturias.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debe practicar el anciano alguna actividad que comparte el joven. En nuestro medio hay un abismo entre los quehaceres del joven y del viejo; y muchas personas se sienten envejecer desde j\u00f3venes como lo hace con mucha frecuencia la mujer quien ha tenido a sus hijos, cuando ha perdido su marido, cuando percibe sus primeras canas, cuando alcanza el climaterio. No hay raz\u00f3n m\u00e9dica ni psicol\u00f3gica para que se circunscriban algunas actividades al joven y debemos aprender de otros pa\u00edses en donde el anciano tiene sus bailes, sus paseos, sus deportes, su vida social activa, su bicicleta, en la gama de inquietudes de su medio, una participaci\u00f3n vital pero no competitiva.<\/p>\n<p>En el anciano debe estimularse la actividad social y la camarader\u00eda. La persona humana es un ente social; si existe la pareja deben permanecer juntos, si viven parientes deben mantener un v\u00ednculo con ellos pero siempre tratar de conservar la independencia y la individualidad del viejo, pedirles su consejo y su orientaci\u00f3n, darles afecto, sugerirles quehaceres y hacer que se sientan valiosos.<\/p>\n<p>Para el anciano la moderaci\u00f3n en todo es aconsejable. Se han recomendados dietas y h\u00e1bitos higi\u00e9nicos m\u00faltiples y cada especialista preconiza lo suyo. Se ha dicho que los tres peores riesgos del anciano son: una buena cocinera, mucho vino y una mu.jer joven \u00a1Pero cu\u00e1ntas excepciones hay a la regla! Hay que recordar que B. Franklin dijo: \u201cuno ve m\u00e1s borrachos viejos que m\u00e9dicos viejos\u201d.<\/p>\n<p>Se ha recomendado la siesta como un medio de reposar para el anciano, particularmente en los climas dif\u00edciles, pero este corto repos no debe interferir con el sue\u00f1o m\u00e1s reparador de las horas vespertinas. Las vacaciones deben existir a toda edad, aunque haya jubilaci\u00f3n, para interrumpir la monoton\u00eda, ver caras nuevas y cosas nuevas, fomentar la variedad; estas vacaciones deben ser de unas dos semanas dos veces por a\u00f1o y nunca deben significar per\u00edodos de ocio sino un cambio radical con quehaceres placenteros y provechosos.<\/p>\n<p>La dieta en el senecto se ha discutido mucho. Hay las \u201cmodas!\u201d en la dieta y cada d\u00eda aparecen nuevas concepciones. Entre las generalidades que parecen confirmadas tenemos el hecho de que el alimento escaso es mejor que el excesivo y que el ser un omn\u00edvoro es mejor que la dieta vegetariana. Tiende a reconocerse que al entorpecerse la funci\u00f3n digestiva, debe buscarse una dieta balanceada, de f\u00e1cil digesti\u00f3n, con alimentaci\u00f3n a horario fijo, si es posible con m\u00e1s de tres comidas al d\u00eda a base de alimentos suaves. \u00cdntegros no excesivamente \u00e1speros y dif\u00edciles de masticar. La dieta baja en colesterina, grasas saturadas y sin exceso de gl\u00facidos y harinas debe ser h\u00e1bito de toda la vida y no tiene sentido imponerle estas restricciones al anciano arterioscler\u00f3tico. El educador debe tener un mismo af\u00e1n en imponer el h\u00e1bito de la buena alimentaci\u00f3n, el control del etilismo y tabaquismo a todas las edades, no a una edad avanzada cuando son escasos los placeres que puede disfrutar el sujeto. El aumento ponderal en la mujer postmenop\u00e1usica en nuestro medio requiere un estudio serio y aqu\u00ed tambi\u00e9n debe insistirse en estimular a la mujer joven en los h\u00e1bitos adecuados, no dejarlo para cuando es muy tarde.<\/p>\n<p>La invalidez en el anciano es una de las vicisitudes que m\u00e1s lo agobian y es causante de muchas de las tan frecuentes depresiones de esta etapa de la vida, lo que se llam\u00f3 melancol\u00eda evolutiva. Debemos partir del hecho real de que todos tenemos algo de invalidez y \u00e9sta es progresiva, solamente hay diferencias de grado. Un atleta de 20 a\u00f1os de edad alcanza el d\u00e9cimo piso de un edificio por las escaleras sin problema; un m\u00e9dico de 30 a\u00f1os de edad lo har\u00e1 con dificultad; a los 40 a\u00f1os, desfallece al tratarlo; mucho menos podr\u00e1 si se trata de correr la milla o saltar con la p\u00e9rtiga o correr en el vel\u00f3dromo. Entonces este es in \u201cinv\u00e1lido\u201d relativo, en comparaci\u00f3n con el atleta bien adiestrado.<\/p>\n<p>Debe as\u00ed inculcarse a todos que cierto grado de invalidez es normal en todos, la diferencia es relativa y de grado. Si se sufre una paresia \u00e9sta debe considerarse como un grado m\u00e1s de invalidez y debe aprender a encararla con ecuanimidad. Recordemos que L. Pasteur sufri\u00f3 su hemiplej\u00eda a los 46 a\u00f1os y despu\u00e9s de la vacuna antirr\u00e1bica y buena parte de su obra.<\/p>\n<p>Hay que rehabilitar al anciano y hacerlo f\u00edsica y moralmente. Quiz\u00e1 ser\u00eda muy recomendable que parte de este trabajo lo hiciesen ancianos alegres y activos o ancianos que se han rehabilitado. Aqu\u00ed tendr\u00edamos otra funci\u00f3n vital para los jubilados de edad.<\/p>\n<p>Es preciso que se cambie radicalmente la actitud que palpamos frecuentemente en el m\u00e9dico joven. El nuevo m\u00e9dico debe entusiasmarse en este campo pues tiene que participar en toda esta modificaci\u00f3n de las actividades del sujeto hacia la senectud. El m\u00e9dico debe interesarse por una historia cl\u00ednica adecuada y debemos recordar que cuanto m\u00e1s larga ha sido la vida del enfermo m\u00e1s larga ser\u00e1 la historia cl\u00ednica y m\u00e1s detallado debe ser el examen cl\u00ednico. El anciano, se dice, tiene muchos rasgos de ni\u00f1o, percibe un gesto altanero, un adem\u00e1n de desprecio, reh\u00faye el exceso de confianza de parte del m\u00e9dico, necesita un trato tranquilo, casual y comprensivo.<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica del anciano en nuestro pa\u00eds es similar a la de nuestros vecinos. El sujeto no es preparado para la vejez, la invalidez y la muerte, se le jubila abruptamente y se encuentra en serias condiciones econ\u00f3micas al sucederle esto. Los asilos son insuficientes y no presentan un ambiente h\u00f3spito sino de amargura. No hay centros de recreo ni organizaciones que promuevan las actividades positivas para el senecto. No se vislumbra ning\u00fan movimiento educativo ni de promoci\u00f3n para una mejor orientaci\u00f3n de todos hacia la senectud. Tres geriatras en todo el pa\u00eds se encargan de velar por ancianos dentro de una sola instituci\u00f3n en la ciudad capital. Cada d\u00eda se abulta m\u00e1s el n\u00famero de jubilados, de inv\u00e1lidos seniles y de casos problema de abandono y de pobreza en los seniles.<\/p>\n<p>Sea esta una voz de alarma m\u00e1s para que reflexionen los que tienen el poder de cambiar los destinos en nuestros pa\u00edses pobres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La actitud fatalista existencialista sienta las pautas no raramente seguidas por grandes sectores de la sociedad actual. Se dice que \u201ctodos vamos a llegar a viejos\u201d, que este es un mal necesario, que no podemos soslayar esta realidad, que debemos prepararnos para esta contingencia y que es imprescindible legislar y organizar para proteger al anciano. Pero en este sentido la civilizaci\u00f3n occidental dice una cosa y practica otra. Todos ven esta realidad pero muchos no se atreven a enfrentarse a ella; los gobiernos se entusiasman con la juventud por ser el futuro de la Patria, pero la vejez se deja de lado. \u201cEl mundo es de los j\u00f3venes\u201d decimos hasta que ya no somos m\u00e1s j\u00f3venes y entonces ya no tenemos el vigor y la pujanza para luchar por un mejoramiento de las condiciones de nuestra \u201cjuventud de la vejez\u201d.<\/p>\n<p class=\"more-link-p\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=86\">Read more &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-86","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-salud-para-la-familia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/86","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=86"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/86\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=86"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=86"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=86"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}