{"id":82,"date":"1991-01-12T13:07:02","date_gmt":"1991-01-12T20:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sumaclick.com\/owens\/?p=82"},"modified":"1991-01-12T13:07:02","modified_gmt":"1991-01-12T20:07:02","slug":"el-sexo-en-la-tercera-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=82","title":{"rendered":"El sexo en la tercera edad"},"content":{"rendered":"<p>Dr. Thomas P. Owens<br \/>\n<a href=\"http:\/\/bdigital.binal.ac.pa\/loteria\/index.php\">Publicado originalmente en la Revista Loter\u00eda, No. 350-351, mayo-junio de 1985<\/a><\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos lustros se ha desencadenado un inusitado inter\u00e9s popular y m\u00e9dico sobre el tema de la sexualidad humana, la educaci\u00f3n sexual, el desarrollo de la sexualidad y temas afines.<\/p>\n<p>Como causales de este renovado inter\u00e9s se han considerado la proliferaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, el auge del cine y la televisi\u00f3n modernos, la ruptura de tab\u00fas, el desarrollo del movimiento de liberaci\u00f3n femenina, el inter\u00e9s por la exploraci\u00f3n de campos nuevos que rompan con lo tradicional y estereotipado y la academizaci\u00f3n y cientifismo que se introduce en la investigaci\u00f3n de las ciencias del comportamiento y lo relacionado con los aspectos \u00edntimos del ser humano.<\/p>\n<p>El paciente y el p\u00fablico en general cada d\u00eda est\u00e1n mejor ilustrados, leen m\u00e1s, reciben m\u00e1s informaci\u00f3n popularizada y a su vez exigen m\u00e1s y mejor informaci\u00f3n de su m\u00e9dico de confianza, su m\u00e9dico de cabecera o m\u00e9dico familiar. El m\u00e9dico es quien debe ser el personaje central en la educaci\u00f3n del paciente y la orientaci\u00f3n del mismo en el campo de la sexualidad humana. El es quien posee los conocimientos b\u00e1sicos de anatomofisiolog\u00eda, de bioqu\u00edmica y de cl\u00ednica del aparato sexual lo mismo que los conocimientos de ciencias de la conducta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debe estar en capacidad mejor de hilvanar estos conocimientos y destrezas en todo para brindar apoyo y comprensi\u00f3n, lo mismo que tratamiento general y farmacol\u00f3gico al necesitado.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda se enfrenta m\u00e1s el m\u00e9dico familiar al paciente, la pareja o la familia con necesidad de consejer\u00eda cuando antes sol\u00edan buscar a la abuela, al sacerdote o al amigo confidente. Lo que antes era escondido o tab\u00fa se est\u00e1 tornando vox populi y el m\u00e9dico debe prepararse para enfrentar este reto de la nueva sexualidad.<\/p>\n<p>La proliferaci\u00f3n del imperio de Hefner con su Playboy y de otras publicaciones como  Penthouse, cargadas de informaci\u00f3n de orden sexual, ha sobrepasado sus fronteras para hacerse de uso casi obligante por los estudiosos cient\u00edficos del tema. Ya nosotros mencionamos que Bumap en el a\u00f1o 1967 (1) confeccion\u00f3 un estudio donde comprob\u00f3 c\u00f3mo el m\u00e9dico poco informado sobre el tema de sexualidad soslaya el diagn\u00f3stico de disfunci\u00f3n sexual y no suele preguntar a su paciente sobre el particular.<\/p>\n<p>De los m\u00e9dicos interesados en el terna, la respuesta positiva de pacientes interrogados sobre problema sexual fue de cincuenta por ciento (50%) del total de pacientes, n\u00famero  elevado si se toma en conjunto corno \u00edndice de morbilidad. Adem\u00e1s, con frecuencia el m\u00e9dico se encuentra algo inc\u00f3modo con el tema de sexualidad y puede indagar al paciente en forma er\u00f3tica, solapada o inadecuada, como ser\u00eda con uso de terminolog\u00eda esot\u00e9rica o en forma ambigua con terminolog\u00eda como: \u201c\u00bfy, c\u00f3mo anda el asunto sexual?\u201d que no significa nada para el paciente o m\u00e1s bien lo confunde.<\/p>\n<p>Todav\u00eda el patr\u00f3n cultural nuestro en lo referente al sexo reside en lo tradicional y conservador, muy particularmente en el sexo en el anciano o el sujeto que envejece. El viejo en nuestra cultura es considerado no-educable, poco brillante, d\u00e9bil y asexuado y \u00e9l mismo, presionado por estas creencias, adopta un papel sumiso y de aceptaci\u00f3n pasiva de tales circunstancias.<\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos \u00abviejo verde\u00bb y \u00abviejo sucio\u00bb dados el geronte que muestre alg\u00fan inter\u00e9s sexual es clara evidencia de la actitud del medio en el cual nos agitamos. Salvo la terminaci\u00f3n de la fertilidad en la mujer al producirse la menopausia, realmente los cambios en el orden sexual son m\u00ednimos y paulatinos a medida que pasan los a\u00f1os (2).<\/p>\n<p>La visi\u00f3n folkl\u00f3rica de una tercera celad impotente, asexual, disfuncional es solamente la expresi\u00f3n de una profec\u00eda impuesta y autoimpuesta por factores psicosociales y de tradici\u00f3n. Los ancianos siempre han participado en forma activa en la vida sexual pero no es sino durante las \u00faltimas d\u00e9cadas que se hace esto materia de estudio y sale de los recintos \u00edntimos.<\/p>\n<p>Los ancianos se esfuerzan por presentar un nuevo frente de minor\u00edas en su lucha por 78 reivindicaciones. Los \u00abGray Panthers\u00bb ya han tornado la bandera que hace del sexo algo natural, agradable, sano y satisfactorio a toda edad.<\/p>\n<p>Binet, como buen franc\u00e9s, en su obra sobre gerontolog\u00eda, colorea los temas de sexualidad en el primer cap\u00edtulo y recalca el inter\u00e9s del anciano en mantener su juventud sexual (3). Revela que en la ciudad de Par\u00eds todos los a\u00f1os da a luz una mujer mayor de los cincuenta a\u00f1os cuyo marido tiene m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de edad. Mientras los andr\u00f3genos descienden lentamente en el hombre hasta los sesenta a\u00f1os, persiste la producci\u00f3n normal de estr\u00f3genos, casi en forma homog\u00e9nea, seg\u00fan los estudios de Pincus.<\/p>\n<p>Si se toma en consideraci\u00f3n la teor\u00eda del envejecimiento de Brown-Sequard, el est\u00edmulo persistente a los centros nerviosos por una actividad sexual testicular favorecer\u00eda el mantenimiento de la virilidad por un mecanismo tipo retroalimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El creer en los mitos sobre el sexo y el envejecimiento puede hacer que estos mitos se hagan realidad, dice Calderone (4).<\/p>\n<p>Quien haya tenido una vida llena con actividad sexual regular y placentera sufrir\u00e1 cruelmente la deprivaci\u00f3n sexual pero si existe la creencia de que hay algo \u00abmalo\u00bb o \u00absucio\u00bb o \u00abpecaminoso\u00bb en el sexo y los deseos deben ser sublimados, entonces quiz\u00e1 quienes sugieren esto son sujetos de poca libido y adem\u00e1s, con tab\u00fas sexuales y frustraciones inhibidas.<\/p>\n<p>El envejecimiento, no hay duda, induce a algunos cambios en el comportamiento sexual, cambios particularmente notorios en el hombre, pero son modificaciones no-sustanciales sino de grado, as\u00ed como suceden en otras esferas: menor inter\u00e9s por los dulces, menor aprecio por la m\u00fasica ruidosa, menos movimiento, cambios en el sue\u00f1o, modificaciones en ciertos h\u00e1bitos y otras. Si el individuo est\u00e1 sano en el aspecto org\u00e1nico y ps\u00edquico la capacidad sexual ser\u00e1 funci\u00f3n de toda la vida. El amor, el cari\u00f1o, el acercamiento, las caricias, el aprecio, el apego, el romanticismo, el aprecio por el cuerpo del sexo opuesto son factores de toda la existencia, no de una etapa.<br \/>\nComtort dice que el anciano deja el sexo por las mismas razones que le inducen a no montar una bicicleta: por en enfermedad seria que se lo impide, por no parecer rid\u00edculo a los ojos de la sociedad, o porque no tiene bicicleta.<\/p>\n<p>Si no se acepta al anciano como ser sexuado no se imagina uno hacerle preguntas sobre comportamiento sexual y mucho menos incluir en el expediente cl\u00ednico una hoja de historia sexual.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n y el folklore han hecho que el anciano mantenga escondida su vida sexual pero \u00e9sta siempre ha sido activa. Pearl en 1930 enunci\u00f3 que en una encuesta realizada se hall\u00f3 que 9% de los individuos de entre 70 y 79 a\u00f1os de edad ten\u00edan coito cada semana y hasta un 4% lo hac\u00edan cada tercer d\u00eda.<\/p>\n<p>Finkle y su grupo en 1959 encuestaron a sujetos de m\u00e1s de 80 a\u00f1os de edad y dos de cada cinco indicaron que promediaban diez c\u00f3pulas por a\u00f1o. Y en los mayores de 70 a\u00f1os la raz\u00f3n principal que se adujo por ausencia de vida sexual fue la de \u00abfalta de deseo\u00bb aunque muchos ten\u00edan potencia con erecci\u00f3n adecuada pero hab\u00eda falta de pareja.<\/p>\n<p>Newman, en 1960, encontr\u00f3 que entre hombres y mujeres de 60 a 93 a\u00f1os un 54% era sexualmente activo y en los casos en que descend\u00eda la actividad sexual casi constantemente el causante era enfermedad org\u00e1nica importante del individuo o el c\u00f3nyuge.<\/p>\n<p>Pfeiffer y el grupo de Duke hicieron un estudio detallado en ancianos de ambos sexos encontrando que sol\u00eda detenerse la vida sexual activa a los 68 a\u00f1os en el var\u00f3n y a los 60 a\u00f1os en la mujer debido al hecho del diferencial de edad en los matrimonios. Pero la actividad coital regular exist\u00eda en 47% de los encuestados entre los 60 y 71 a\u00f1os y en el 15% de los mayores de 78 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estos individuos se siguieron durante cinco a\u00f1os y, curiosamente, en un 14% de los casos se inform\u00f3 un incremento en la actividad sexual. La variaci\u00f3n en los h\u00e1bitos sexuales es ampl\u00edsima. Existen parejas de toda edad con coito y vida sexual cotidiana o semanal y al otro extremo parejas sanas, con gran apego mutuo, con actividad sexual ocasional o con prolongados intervalos de quiescencia.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed se ha comprobado, y as\u00ed se confirma un postulado de Kinsey, es que quienes inician su vida sexual activa tempranamente la contin\u00faan por largo plazo, cosa opuesta a la creencia popular que suger\u00eda que se \u00abdesgastaba\u00bb quien se iniciaba muy joven. Lo mismo sucede con la frecuencia del coito o la masturbaci\u00f3n: parece no existir correlaci\u00f3n entre el desgaste f\u00edsico o el envejecimiento y la frecuencia de actividad sexual.<\/p>\n<p>S\u00ed parece suceder que quien pasa largos per\u00edodos de abstinencia, particularmente en d\u00e9cadas despu\u00e9s de los cuarenta, le resulta m\u00e1s dif\u00edcil reiniciar su vida sexual normal, pero la mayor parte de las encuestas indican que esto se resuelve a satisfacci\u00f3n con el tiempo y con el est\u00edmulo adecuado.<\/p>\n<p>Para comprender las diferencias entre la respuesta sexual del individuo de la III Edad y el joven es preciso tener un esquema del comportamiento de respuesta sexual normal seg\u00fan Masters y Johnson. Esta se basa en cuatro estadios de respuesta sexual y un estadio agregado en el var\u00f3n que es el per\u00edodo refractorio.<\/p>\n<p>Los cuatro estadios son el de excitaci\u00f3n, el de meseta, el org\u00e1smico y el de resoluci\u00f3n. A \u00e9stos se puede a\u00f1adir un quinto estadio refractario, variable, mayormente producido en el var\u00f3n.<\/p>\n<p>Los ciclos de respuesta sexual se pueden resumir en forma esquem\u00e1tica en el cuadro que sigue:<\/p>\n<p>CICLO DE RESPUESTA SEXUAL EN EL VARON<\/p>\n<p>EXCITACION:<br \/>\nLigera erecci\u00f3n del pez\u00f3n y la areola<br \/>\nExantema<br \/>\nMioton\u00eda<br \/>\nContracciones rectales<br \/>\nErecci\u00f3n peniana<br \/>\nConstricci\u00f3n escrotal<br \/>\nElevaci\u00f3n testicular<\/p>\n<p>MESETA<br \/>\nContracciones rectales<br \/>\nHiperventilaci\u00f3n<br \/>\nTaquicardia mayor<br \/>\nHipertensi\u00f3n<br \/>\nErecci\u00f3n tensa con m\u00e1s rubor en el glande<br \/>\nApoyo del test\u00edculo sobre el perin\u00e9<\/p>\n<p>III ORGASMICA<br \/>\nDOS ETAPAS:<br \/>\na. Eyaculaci\u00f3n inevitable<br \/>\nb. Propulsi\u00f3n<br \/>\nPropulsi\u00f3n a su vez tiene dos fases:<br \/>\nSensaci\u00f3n de contracci\u00f3n<br \/>\nApreciaci\u00f3n del volumen del eyaculado<\/p>\n<p>RESOLUCION<br \/>\nSudoraci\u00f3n<br \/>\nDetumescencia<br \/>\nrelajaci\u00f3n somnolencia<br \/>\nHipersensibilidad bal\u00e1nica<\/p>\n<p>La detumescencia a su vez tiene dos etapas:<br \/>\na. R\u00e1pido descenso del pene al 50% del tama\u00f1o regular<br \/>\n2. Tard\u00eda p\u00e9rdida de tama\u00f1o peniano hasta alcanzar el tama\u00f1o previo, que puede ser de hasta una hora de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>PERIODO REFRACTARIO<br \/>\nEl tiempo necesario post-eyaculaci\u00f3n para poder reiniciar el ciclo normal de respuesta.<\/p>\n<p> CICLO DE RESPUESTA SEXUAL EN LA MUJER<\/p>\n<p>EXCITACI\u00d3N<br \/>\nErecci\u00f3n del pez\u00f3n, con ingurgitaci\u00f3n mamaria y areolar<br \/>\nExantema maculopapuloso<br \/>\nMioton\u00eda<br \/>\nTumefacci\u00f3n clitoridiana<br \/>\nLubricaci\u00f3n y distensi\u00f3n vaginal<br \/>\nElevaci\u00f3n del fondo de la matr\u00edz<br \/>\nAchatamiento y modificaci\u00f3n del labio mayor<br \/>\nIngurgitaci\u00f3n del labio menor<\/p>\n<p>MESETA:<br \/>\nTumefacci\u00f3n areolar<br \/>\nAcentuaci\u00f3n del cxantema<br \/>\nMioton\u00eda<br \/>\nEspasmo uretral<br \/>\nHiperventilaci\u00f3n<br \/>\nRetracci\u00f3n del glande<br \/>\nIngurgitaci\u00f3n del tercio externo vaginal<br \/>\ningurgitaci\u00f3n de las ninfas con cambio de coloraci\u00f3n<\/p>\n<p>III: ORGASMICA<br \/>\nEspasmo uretral<br \/>\nContracciones p\u00e9lvicas<br \/>\nHiperventilaci\u00f3n<br \/>\nTaquicardia<br \/>\nhipertensi\u00f3n<br \/>\nGrito, llanto, quejidos o lipotimia<br \/>\nContracciones del tercio externo de la vagina (a inteivalos de 0.8 segundos).<\/p>\n<p>A su vez la fase org\u00e1smica tiene tres etapas:<br \/>\n1. Suspensi\u00f3n o irrealidad p\u00e9lvica s\u00fabita<br \/>\n2. Gran sensibilidad clitoridiana<br \/>\n3. Sensaci\u00f3n de expulsi\u00f3n<\/p>\n<p>Dentro de la etapa de sensaci\u00f3n de expulsi\u00f3n se pueden distinguir las subetapas de:<br \/>\n1. calor p\u00e9lvico<br \/>\n2. contracciones colpop\u00e9lvicas<br \/>\nIV. RESOLUCION<br \/>\na. Termina la hiperventilaci\u00f3n y la taquicardia<br \/>\nb. Flacidcz<br \/>\nc. Cesaci\u00f3n de cambios vaginales<br \/>\nd. Dilataci\u00f3n cervical<br \/>\ne. Relajaci\u00f3n total<\/p>\n<p>En la mujer no es perceptible una etapa refractara en s\u00ed.<\/p>\n<p>Con el esquema normal se puede comparar algunos de los cambios en el var\u00f3n y la mujer a\u00f1osos como se resume a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>CAMBIOS EN EL HOMBRE ANOSO<\/p>\n<p>EXCITACI\u00d3N.<br \/>\nLa erecci\u00f3n suele ser m\u00e1s retardada; puede requerir prolongada manipulaci\u00f3n personal o de la compa\u00f1era o compa\u00f1ero.<br \/>\nNo puede producirse la erecci\u00f3n por el pensamiento ni es f\u00e1cil por medio de una prostituta.<br \/>\nEl \u00e1ngulo de erecci\u00f3n se toma mayor en cada d\u00e9cada, de tal forma que si a los 30 a\u00f1os es de 45\u00b0 con el eje vertical del cuerpo, a los 60 puede ser de 90\u00b0. La erecci\u00f3n puede ser incompleta, con menor rubicundez del glande, pero casi constantemente ser\u00e1 funcional y ser\u00e1 placentera.<\/p>\n<p>MESETA<br \/>\nHay una nula o escasa elevaci\u00f3n testicular.<br \/>\nMenor tono del cremaster hace que el escroto parezca m\u00e1s fl\u00e1cido y m\u00e1s largo.<br \/>\nHay menos congesti\u00f3n bal\u00e1nica y escrotal.<br \/>\nEl glande es menos duro y no suele tomarse viol\u00e1ceo.<br \/>\nSuele hallarse raramente gota de Cowper.<br \/>\nLa etapa de meseta suele prolongarse m\u00e1s que en el joven.<br \/>\nEl control de la demanda eyaculatoria es mejor.<\/p>\n<p>ORGASMICA<br \/>\nEs la etapa de mayor variaci\u00f3n con respecto al hombre joven.<br \/>\nLas contracciones a veces son espasm\u00f3dicas y no-r\u00edtmicas.<br \/>\nLas contracciones de expulsi\u00f3n son menos fuertes y menos numerosas.<br \/>\nLa impulsi\u00f3n del semen ser\u00e1 de entre 8 y 30 cm. a lo sumo pero puede ser goteo de tipo regurgitaci\u00f3n.<br \/>\nHay reducci\u00f3n del volumen del eyaculado que suele tener un promedio de unos 2 cc.<\/p>\n<p>RESOLUCION<br \/>\nEl per\u00edodo refractario puede durar horas y hasta m\u00e1s de un d\u00eda.<br \/>\nLa p\u00e9rdida de la erecci\u00f3n puede ser abrupta y esta etapa de detumescencia no suele tener las dos subetapas.<br \/>\nNo es raro que no exista eyaculaci\u00f3n y entonces puede retomar la erecci\u00f3n como si el per\u00edodo refractario fuese corto.<br \/>\nLa sensaci\u00f3n de eyaculado puede ser menor y mucho m\u00e1s si hay prostatectom\u00eda.<\/p>\n<p>CAMBIOS EN LA MUJER ANOSA<br \/>\nEXCIT ACION: La lubricaci\u00f3n es menor y toma m\u00e1s tiempo.<br \/>\nSuele haber menos erecci\u00f3n del pez\u00f3n y una lenta retracci\u00f3n del mismo.<br \/>\nHay menor ingurgitaci\u00f3n areolar.<br \/>\nExiste menor tendencia al exantema.<br \/>\nCuando m\u00e1s pendulosas las mamas habr\u00e1 menor congesti\u00f3n de las mismas.<\/p>\n<p>MESETA:<\/p>\n<p>Hay menos mioton\u00eda<br \/>\nHay m\u00e1s urgencia urinaria y m\u00e1s escozor vulvovaginal por p\u00e9rdida de jugosidades y el dcficit hormonal.<br \/>\nExiste poco o nulo achatamiento del labio mayor, el cual posee menos grasa, debido a menor tensi\u00f3n ligamentosa.<br \/>\nHay menor elevaci\u00f3n uterina por f1acidez del ligamento redondo.<br \/>\nLa lubricaci\u00f3n al hacer uso de estr\u00f3genos suele ser excesiva y dificulta el climax en el var\u00f3n<\/p>\n<p>ORGASMICA:<br \/>\nHay un menor n\u00famero de contracciones externas de la vagina.<br \/>\nHabr\u00e1 mayor tendencia a contracciones espasm\u00f3dicas.<br \/>\nRaramente habr\u00e1 contracciones rectales despu\u00e9s de los 51 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>RESOLUCION:<\/p>\n<p>Suele haber una detumescencia s\u00fabita.<br \/>\nHabr\u00e1 m\u00e1s tendencia al trauma costal debido a la delgadez del labio mayor y a la hipotrofia vaginal.<\/p>\n<p>Muchas cosas interesantes y a veces novedosas suceden en la vida sexual a medida que pasan los a\u00f1os. Kinsey ya nos indic\u00f3 con sus estad\u00edsticas algunos de estos hechos.<\/p>\n<p>El contacto sexual o el coito en el adolescente activo var\u00f3n vari\u00f3 de 3.2 a 4.8 semanalmente. Ya a los treinta era de 2.5 semanalmente. A los cuarenta de 1.8 semanalmente y de 0.9 a los sesenta. Pero Curiosamente, el alcanzar orgasmo en la mujer felizmente casada va en ascenso con los a\u00f1os.<\/p>\n<p>En un 63% de las encuestas durante el primer a\u00f1o de matrimonio hubo respuesta org\u00e1smica y al ser interrogadas quienes ten\u00edan m\u00e1s de veinte a\u00f1os de vida marital normal, el 85% respondi\u00f3 presentar orgasmo.<\/p>\n<p>La erecci\u00f3n matutina casi cotidiana en el adolescente y a veces en varias ocasiones durante las madrugadas desciende a dos por semana a los treinta y a 0.5 por semana a los sesenta. En algunos casos hay per\u00edodos de semanas sin dicha erecci\u00f3n para despu\u00e9s reiniciarse semanal o quincenalmente.<\/p>\n<p>La erecci\u00f3n pertinaz suele ser frecuente en el adolescente. El tiempo promedio de erecci\u00f3n en el anciano es no mayor que los siete minutos. Para mantener su erecci\u00f3n requiere el anciano de m\u00e1s est\u00edmulos y de est\u00edmulos constantes de orden visual y por manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Llegada la hora del cl\u00edmax en el anciano casi siempre este es \u00fanico mientras que en el joven puede muy bien ser m\u00faltiple. El cl\u00edmax m\u00faltiple se encontr\u00f3 en solamente un tres por ciento de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de edad. La masturbaci\u00f3n es sumamente frecuente en el adolescente; en muchos casos es la \u00fanica descarga sexual.<\/p>\n<p>El promedio en el joven, seg\u00fan Kinsey, result\u00f3 ser de dos semanales mientras que en el geronte es poco frecuente. Despu\u00e9s de enviudar quiz\u00e1 ha de hacerse m\u00e1s frecuente como una de las pocas descargas sexuales permitidas.<\/p>\n<p>Las emisiones nocturnas, que  se encontraron en el 71 % de los j\u00f3venes de 21 a\u00f1os, solamente fueron indicados en el 14% de lo hombres de sesenta.<\/p>\n<p>La vivacidad sexual es sumamente variable de un individuo a otro. Se han presentado casos de varones de m\u00e1s de ochenta a\u00f1os quienes presentaron coito cotidiano, con eyaculaci\u00f3n normal cada d\u00eda, lo mismo que casos de varones de m\u00e1s de 85 a\u00f1os con sue\u00f1os er\u00f3ticos y eyaculaci\u00f3n frecuente.<\/p>\n<p>Aparentemente la estimulaci\u00f3n sexual femenina es medida por la presencia de andr\u00f3genos mientras que en el var\u00f3n parece ser por un oligop\u00e9ptido m\u00e1s elemental. En el var\u00f3n aumenta la libido con la administraci\u00f3n de gonadotropina cori\u00f3nica (GTC) que se usa para la infertilidad (5) mientras que los resultados por uso de andr\u00f3genos son muy err\u00e1ticos y se prestan a discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 un factor m\u00e1s importante sea el envejecimiento del reloj hipotal\u00e1mico pero no hay duda que el aspecto sociocultural es el b\u00e1sico. Las fantas\u00edas sexuales, en el hombre y la mujer, parecen disminuir con la edad y este es un factor preponderante en la disminuci\u00f3n de la estimulaci\u00f3n sexual y la aparente reducci\u00f3n de la libido en la tercera edad (6). La funci\u00f3n sexual persiste por largo per\u00edodo postmenopa\u00fasico en la mujer normal y quiz\u00e1 en parte se debe a su mayor facilidad en crear fantas\u00edas.<\/p>\n<p>Algunas mujeres han tenido su primer orgasmo en la octava d\u00e9cada de la vida y parece ser que la que m\u00e1s las mantiene en estado \u00f3ptimo es la actividad coital regular, incluso m\u00e1s que el uso de estr\u00f3genos t\u00f3picos o por v\u00eda bucal o parenteral. Esto ha sido ampliamente documentado por varios autores como Feiffer y Masters y Johnson (7,8).<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de diferencias notorias en la conducta sexual del individuo masculino y femenino en ancianos se ha discutido mucho. Dos razones b\u00e1sicas para tales diferencias son la actitud sociocultural de negaci\u00f3n del sexo en la mujer a\u00f1osa por ser \u00abalgo rid\u00edculo\u00bb o como mecanismo de defensa por tener pocas oportunidades para practicar y la falta de varones gerontes.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, por ejemplo, a la edad de 65 a\u00f1os o m\u00e1s, por cada cien mujeres hay solamente 69 varones y de \u00e9stos solo el 27% son solteros o viudos, datos que explican la dificultad de la mujer en encontrar descarga sexual, y que hacen a muchos ofrecer recomendaciones variadas para mejorar la situaci\u00f3n como son la de esforzrnos por mejorar el promedio de vida vigorosa del var\u00f3n, la de considerar matrimonios pol\u00edgamos, la de uniones no maritales, la de promover en unos casos las uniones lesbianas o cas\u00e1ndose con hombres m\u00e1s j\u00f3venes (9-10).<\/p>\n<p>Los estudios m\u00e1s recientes parecen indicar pocas diferencias entre las dificultades sexuales en la III  Edad entre heterosexuales, homosexuales y ambisexuales. Existen las mismas disfunciones y las mismas inhibiciones en los distintos tipos, lo mismo que similares lazos de relaci\u00f3n, frustraciones y dificultades (ll).<\/p>\n<p>Pueden sugerirse variadas innovaciones para mejorar la funci\u00f3n sexual en el geronte o para mantenerla adecuada. Precisamente Comfort, en sus escritos, indica que un aspecto b\u00e1sico es la educaci\u00f3n e informaci\u00f3n al anciano: revelarle los datos estad\u00edsticos que indican que la actividad sexual puede ser funci\u00f3n de toda la vida y que en parejas de m\u00e1s de 78 a\u00f1os de edad el 15% manten\u00eda contacto sexual regular. Asimismo anota Comfort que el mantener la innovaci\u00f3n y el cambio es fundamental para tener una mente abierta y vivaz.<\/p>\n<p>Otra recomendaci\u00f3n es la de practicar la actividad sexual permanentemente; incluso el considerarla como un ejercicio, para obviar el deterioro como es la artrosis.<\/p>\n<p>Reuben (12) insiste en el ejercicio sexual para mantener el vigor hormonal. Tambi\u00e9n es de inter\u00e9s mantener una visi\u00f3n optimista del envejecimiento, no preocuparse por menos orgasmos, o por erecciones m\u00e1s lentas, o de menor \u00e1ngulo, o de menor turgencia o de menor duraci\u00f3n. Debe estimularse la erecci\u00f3n por s\u00ed mismo pero mejor si es por la compa\u00f1era; esto incluye el considerar la masturbaci\u00f3n como positiva en el geronte cuando no hay salida sexual coital (13, 14).<\/p>\n<p>El reemplazo hormonal en algunos casos da buenos resultados pero debe usarse cuidadosamente, la determinaci\u00f3n de testosterona en la sangre puede servir en algunos casos como par\u00e1metro pero hay que recordar que no en todos los pacientes da resultados claros.<\/p>\n<p>A veces da mejores resultados la hormonoterapia de andr\u00f3genos en la mujer, donde con frecuencia hay una elevaci\u00f3n de la libido. El acicalamiento personal en el hombre y la mujer es importante en el geronte. Como el est\u00edmulo debe ser mayor en el anciano, \u00e9ste debe proponerse un mayor inter\u00e9s por el cuidado de su persona, por la higiene, por los cosm\u00e9ticos, el vestir ropas sensuales, la cirug\u00eda est\u00e9tica, y el mantener la agilidad y la condici\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p>Los problemas de disfunci\u00f3n sexual que se presentan en el geronte no son distintos de los del adulto joven, son problemas de grado m\u00e1s que de otra cosa y algunos son iatrog\u00e9nicos.<\/p>\n<p>Entre \u00e9stos figuran dos b\u00e1sicos, a saber, a) el error del m\u00e9dico en ser demasiado cauteloso y estricto en prescribir ayuno sexual al anciano que ha sufrido un infarto, una fractura, una flebitis o una artritis y b) el uso indiscrminado de medicamentos que disminuyen la libido y pueden inducir a la disfunci\u00f3n ereccional como es el caso de la guanetidina, la metildopa, algunos antidepresivos, la clortalidona y quiz\u00e1 algunos betabloqueadores.<\/p>\n<p>La abstinencia sexual prolongada, particularmente si es prescrita por el m\u00e9dico, puede requerir posteriormente una rehabilitaci\u00f3n o una reeducaci\u00f3n muy prolongada. El Alcoholismo y la Diabetes mellitus son dos enfermedades que pueden muy bien inducir a la impotencia y parecen afectar notoriamente al var\u00f3n quiz\u00e1 de la misma forma, por una neuropat\u00eda perif\u00e9rica, y no por el disturbio metab\u00f3lico en s\u00ed.<\/p>\n<p>Pero habr\u00eda que cuidarse de no tildar a cada sujeto con estos padecimientos como candidato irremisible a tal complicaci\u00f3n. En muchos casos de etilismo la disfunci\u00f3n ereccional es intercurrente ya que el anciano es m\u00e1s sensible al licor y puede experientar un disturbio sexual moment\u00e1neo despu\u00e9s de haber ingerido pocos tragos.<\/p>\n<p>Uno de los problemas sexuales m\u00e1s frecuentes de la edad es el de la p\u00e9rdida de la libido, o la falta de inter\u00e9s er\u00f3tico. Esto puede suceder a cualquier edad pero se hace m\u00e1s notorio despu\u00e9s de los cincuenta o sesenta. Es m\u00e1s frecuente en los \u00abiniciadores tard\u00edos\u00bb, aquellos que iniciaron coito despu\u00e9s de los 20 a\u00f1os o iniciaron sus masturbaciones despu\u00e9s de la adolescencia, pero muy bien puede presentarse sin causa alguna. A veces se puede determinar la etiolog\u00eda del hecho como ser\u00eda una enfermedad intercurrente, o una depre~ si\u00f3n, o trastornos psicosociales, maritales o familiares.<\/p>\n<p>En los casos en que se extingue la libido en forma idiop\u00e1tica el pron\u00f3stico no es tan bueno. Son los disturbios sexuales precerebrales presentados antes por Taylor, ahora como deseo sexual Inhibido del DSM III (15) clasificados por O&#8217;Connor como del grupo I (Des\u00f3rdenes psicol\u00f3gicos tipo 4) (16).<\/p>\n<p>La disfuncci\u00f3n ereccional, la anorgasmia, la pobre lubricaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de la erecci\u00f3n son trastornos relacionados, con muy buen pron\u00f3stico si se tratan en forma ecu\u00e1nime. En muchos casos hace falta solamente una explicaci\u00f3n o informaci\u00f3n al paciente o al c\u00f3nyuge; en algunos casos raros puede descubrirse alg\u00fan defecto como una placa fibrosa de Peyronie en el var\u00f3n o una atrofia vaginal en la mujer.<\/p>\n<p>La impotencia del viudo es la t\u00edpica disfunci\u00f3n por desuso que requiere solamente de un poco de explicaci\u00f3n por parte del m\u00e9dico y quiz\u00e1 una aclaraci\u00f3n informativa al c\u00f3nyuge. La manipulaci\u00f3n adecuada y los mimos persistentes casi siempre dan resultados satisfactorios.<\/p>\n<p>O&#8217;Connor describe dos s\u00edndromes que predisponen a la disfunci\u00f3n ereccional en el geronte (16). El primero es el \u00abs\u00edndrome del var\u00f3n ejecutivo\u00bb que se presenta en profesionales que inician la d\u00e9cada de los cuarentas, bien casados y exitosos y al perder a un tutor mayor o a un ser querido entran en una insatisfaci\u00f3n total que muy bien puede presentarse como impotencia.<\/p>\n<p>El segundo tipo es el \u00abs\u00edndrome de prejubilaci\u00f3n\u00bb que se presenta en el var\u00f3n en los a\u00f1os antes de su retiro como una p\u00e9rdida de su autoestima, su \u00abstatus\u00bb, por frustraci\u00f3n, por preocupaci\u00f3n por la muerte y, o, con impotencia.<\/p>\n<p>Los aspectos estereotipados de la mujer en su per\u00edodo climat\u00e9rico y menop\u00e1usico hacen que muchas se sugestionen y se \u00absientan enfermas\u00bb durante esta \u00e9poca, a pesar de que quiz\u00e1s un 50% de ellas nunca presentar\u00e1 s\u00edntoma alguno. Algunas pueden desarrollar una depresi\u00f3n que antes fue larvada y una disfunci\u00f3n org\u00e1smica como consecuencia de la misma, pero tales trastornos son mucho menos estables y satisfactorios.<\/p>\n<p>M\u00faltiples orientaciones terape\u00faticas se hallan en uso para la disfunci\u00f3n sexual en el geronte pero pr\u00e1cticamente son similares a las practicadas en el adulto joven. Las orientaciones fundamentales son las de Masters y Johnson, de Annon y de Kaplan. Masters y Johnson ponen en juego un variado enfoque multidisciplinario que incluye aspectos de teor\u00eda conductal, de aprendizaje, de orden experimental y de tipo psicodin\u00e1mico, primordialmente basado en tratamiento de parejas por parejas de terapeutas y no de individuos aislados, con una fase terape\u00fa tica aguda y otra tard\u00eda donde la clave es la b\u00fasqueda de lo que llamaron \u00abfoco de sensaci\u00f3n&#8217; &#8216;.<\/p>\n<p>En el foco de sensaci\u00f3n se trata de desviar la atenci\u00f3n de lo puramente genital a otras partes de la anatom\u00eda que producen placer y acercamiento. Kaplan usa una orientaci\u00f3n terape\u00fatica basada en Masters y Johnson. No insiste en parejas, ni parejas terape\u00faticas, sino en cuidado individual, sin fases agudas sino citas semanales, y otorga mayor \u00e9nfasis a los aspectos psicodin\u00e1micos por el hecho de ser psiquiatra. Su actitud m\u00e1s ecl\u00e9ctica asemeja m\u00e1s su m\u00e9todo a lo que el m\u00e9dico familiar puede practicar en nuestro medio.<\/p>\n<p>Annon ha presentado su m\u00e9todo terape\u00fatico PLISSIT orientado adecuadamente al geronte. La P es el nivel b\u00e1sico de jerarqu\u00eda, Permiso, donde el m\u00e9dico solamente permite al paciente hacer lo que desee.<\/p>\n<p>Ll ser\u00eda Informaci\u00f3n. Limitada, ya que algunos pacientes solamente necesitan informaci\u00f3n y explicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de anatom\u00eda y fisiolog\u00eda.<\/p>\n<p>La SS ser\u00eda una tercera etapa de Sugesti\u00f3n Espec\u00edfica donde pueden usarse t\u00e9cnicas psicodin\u00e1micas, o de retroalimentaci\u00f3n para desensibilizar al paciente, como ser\u00eda el acostumbrado a l\u00e9xico er\u00f3tico.<\/p>\n<p>Finalmente la modalidad de Terapia Intensiva incluir\u00eda los m\u00e9todos tradicionales de Masters y Johnson de terapia sexual, o los descritos por Kaplan como modificaci\u00f3n de Masters.<\/p>\n<p>En castellano el acr\u00f3nimo ser\u00eda PILSETI, modalidad que puede muy bien ser instituida por el m\u00e9dico de cabecera. Existen variantes plenamente aceptadas como m\u00e9todos terape\u00faticos especiales que pueden instituirse en el geronte.<\/p>\n<p>Para falta de respuesta sexual, frigidez o p\u00e9rdida de libido en la mujer Kaplan sugiere cuatro per\u00edodos de terape\u00fatica:<\/p>\n<p>a) Foco de sensaci\u00f3n inicial<br \/>\nb) Foco de sensaci\u00f3n tard\u00eda<br \/>\nc) Coito no insistente<br \/>\nd) Coito hasta el orgasmo, seg\u00fan la orientaci\u00f3n de la cl\u00ednica de Come.<\/p>\n<p>No son m\u00e1s que etapas de excitaci\u00f3n er\u00f3tica desde lo indefinido hasta lo puramente genitalizado. En los casos de disfunci\u00f3n org\u00e1smica femenina se han sugerido las etapas de tratamiento de:<\/p>\n<p>a) orgasmo a la masturbaci\u00f3n<br \/>\nb) orgasmo a la estimulaci\u00f3n por el compa\u00f1ero<br \/>\nc) orgasmo al coito<\/p>\n<p>A esta secuencia se le puede agregar la \u00abmaniobra puente\u00bb si no hay orgasmo al coito.<\/p>\n<p>En este caso el var\u00f3n introduce el pene en la vagina y al mismo tiempo estimula la regi\u00f3n clitoridiana hasta acercarse al orgasmo pero sin tener cl\u00edmax y as\u00ed servir de \u00abpuente\u00bb de estimulaci\u00f3n para alcanzar orgasmo coital.<\/p>\n<p>A estos procedimientos puede a\u00f1adirse, en casos de perin\u00e9 fl\u00e1cido o falta de tono muscular adecuado, el ejercicio de Kegel, donde se le ense\u00f1a a la paciente a contraer su musculatura perineal superficial, primordialmente el pubococc\u00edgeo; por medio del control ocasional del chorro miccional, el colocar un artefacto intravaginal y \u00abapretarlo\u00bb, el contraer dichos m\u00fasculos ocasionalmente durante el d\u00eda para que aprenda el paciente a sensibilizarlos. Lo  mismo que el fisicoculturista aprende a contraer sus m\u00fasculos a voluntad.<\/p>\n<p>En los casos de distunci\u00f3n ereccional se ha sugerido terape\u00fatica que sigue los pasos siguientes:<\/p>\n<p>a) Desarrollo de eroticismo placentero sin erecci\u00f3n<br \/>\nb) Obtener erecci\u00f3n sin orgasmo<br \/>\ne) Orgasmo extravaginal<br \/>\nch) Introducci\u00f3n vaginal peniana sin orgasmo<br \/>\nd) Coito corriente<\/p>\n<p>En los puntos a) y b) se procede a sugerir los focos de sensaci\u00f3n inicial y tard\u00edos que son las caricias y estimulaci\u00f3n extragenitales prolongadas. En el orgasmo extragenital se procede a manipulaci\u00f3n genital y al tclatorismo para buscar eyaculaci\u00f3n y en la fase ch) se consigue que la mujer se coloque sobre el var\u00f3n y \u00abse siente\u00bb sobre el pene del c\u00f3nyuge.<\/p>\n<p>En algunos casos de erecci\u00f3n dif\u00edcil o p\u00e9rdida de la misma se puede proceder a la t\u00e9cnica de apretar (\u00absqueeze\u00bb) ocasionalmente que la mujer instituye al comprimir el surco balanoprepucial para hacer perder parcialmente la erecci\u00f3n y aprender a reanudada, procedimiento que le inyecta confianza al var\u00f3n (8).<\/p>\n<p>En algunos casos de p\u00e9rdida ereccional se puede considerar la t\u00e9cnica \u00abstop-start\u00bb de Kaplan o la de quiescencia moment\u00e1nea de Cant\u00f3n que no son m\u00e1s que mecanismos mentales de relajaci\u00f3n total s\u00fabita para inhibir el grado de excitaci\u00f3n superlativo del coito en su fase meseta. As\u00ed puede el var\u00f3n perder por un rato la erecci\u00f3n y aprender a manipular o controlar mejor su respuesta sexual. En la mujer anciana con vaginismo o cierto grado de craurosis o cambios seniles debe iniciarse el tratamiento con estr\u00d3genos t\u00f3picos y posteriormente la automanipulaci\u00f3n manual con uso del dedo chico, en el introito vaginal, luego el \u00edndice, luego el pulgar, posteriormente la introducci\u00f3n total de un dedo, despu\u00e9s la introducci\u00f3n de dos dedos, posteriormente la movilizaci\u00f3n de los dedos y finalmente la introducci\u00f3n peniana con pene lubricado sin movilizaci\u00f3n para finalizar con coito regular.<\/p>\n<p>El procedimiento escalonado debe ser acompa\u00f1ado de terapia de apoyo y ser evaluado seg\u00fan el nivel de progreso individual. Hemos tenido casos de pacientes en nuestra pr\u00e1ctica personal quienes han sido preparadas, siendo se\u00f1oritas jubiladas, en esta forma y su respuesta sexual ha sido satisfactoria, placentera y org\u00e1smica.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no se puede tapar el sol con las manos, y habr\u00e1 casos de gerontes sin respuesta al tratamiento, como los habr\u00e1 en individuos de cualquier edad. Ultimos recursos son el uso de sustitutos penianos o pr\u00f3tesis, el uso de aparatos en forma de pene (dildos) para estimular a la mujer, el desarrollar mejores t\u00e9cnicas estimuladoras y \u00abfoco de sensaci\u00f3n\u00bb, el cunil\u00e1nguo y t\u00e9cnicas como el \u00abstuffing\u00bb o sea el estimular la vulva con el pene fl\u00e1cido o en erecci\u00f3n parcial e introducirlo a compresi\u00f3n y a mano dentro del introito vaginal (\u00abatestar\u00bb, \u00abhenchir\u00bb, \u00abrellenar\u00bb).<\/p>\n<p>La mente humana, prodigiosa siempre, puede encontrar forma de satisfacer, y un factor clave en el cual el m\u00e9dico familiar puede participar siempre, es en el de reformar la salud mental de los individuos y su grupo social al erradicar prejuicios, cultivar una vida sana, mantener una visi\u00f3n positiva, estimular lo innovador, buscar la variedad o impulsar una mente joven y creativa. Quien tiene buena salud mental tendr\u00e1 mayor posibilidad de mantener una vida sexual prolongada, feliz y provechosa.<\/p>\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n<p>1. Sexualidad Humana. Apuntes para el Primer Curso de Sexualidad Humana de los doctores Carmichael. Publicaci\u00d3n de la Facultad de Medicina, Universidad de Panam\u00e1, 1978; 268 pp. Edita Tom\u00e1s P. Owens MO.<\/p>\n<p>2. Comfort, A. A Good Age, Simon and Schuster, New York, 1976, 224 pp.<\/p>\n<p>3. Binet, L., Gerontologie et Geriatrie, Presscs Universitaries de France, 1961, 126 pp.<\/p>\n<p>4. Calderone. M.S. y Johnson, E.W., The Family Book about Sexuality, Bantam Books, New York, 19!13, 368 pp.<\/p>\n<p>5. Amelar, R.D. y Oubin, L. Human Chorion\u00ecc gonadotroph\u00edn therapy in male infertility, lAMA. 237,1977.<\/p>\n<p>6. Cameron, P. Riber, H. Sexual thought throughout the I\u00eetespan, Gerontologist, 13, 144- 147,1973.<\/p>\n<p>7. Masters, W.H. y Johnson, V.E., Human Sexual Response; L\u00edttle, Brown andeo. 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Kaplan, Helen $ingcr, The Ilustrated Manual of Sex Tlierapy, T\u00ednies Books, New York,1975.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dr. Thomas P. Owens Publicado originalmente en la Revista Loter\u00eda, No. 350-351, mayo-junio de 1985 Durante los \u00faltimos lustros se ha desencadenado un inusitado inter\u00e9s popular y m\u00e9dico sobre el tema de la sexualidad humana, la educaci\u00f3n sexual, el desarrollo&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link-p\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=82\">Read more &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-82","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-salud-para-la-familia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=82"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=82"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}