{"id":487,"date":"2010-07-01T16:02:17","date_gmt":"2010-07-01T23:02:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sumaclick.com\/owens\/?p=487"},"modified":"2010-07-01T16:02:17","modified_gmt":"2010-07-01T23:02:17","slug":"en-100-anos-de-vida-republicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=487","title":{"rendered":"La medicina paname\u00f1a en 100 a\u00f1os de vida republicana"},"content":{"rendered":"<p><em>La Historia Patria no puede fundamentarse ni en la ignorancia ni en el resentimiento. <\/em><br \/>\nRodrigo Mir\u00f3<\/p>\n<p>Por Dr. Thomas Owens<\/p>\n<p>Al arribar los conquistadores a tierra firme se encontraron, en el Istmo, con innumerables tribus ind\u00edgenas; se dice que m\u00e1s de sesenta, con grados diferentes de desarrollo y con experiencias distintas de adelanto social, humano y de higiene. Se encontraron con m\u00faltiples poblaciones ind\u00edgenas en rancher\u00edas en los m\u00e1rgenes de los r\u00edos y en tierras monta\u00f1osas y en cada uno de estos asientos de poblaci\u00f3n se distingu\u00edan a) un cacique o persona principal de primera clase, b) un nele o cham\u00e1n que era el m\u00e9dico y c) el Camoturo o tocador de flauta.<\/p>\n<p>Los neles estudiaban las propiedades medicinales de las plantas, pero siempre en todas sus intervenciones inclu\u00edan el componente  de hechicer\u00eda e invocaci\u00f3n de los esp\u00edritus.<\/p>\n<p>Bartolom\u00e9 de Amandarro, Gonzalo Fem\u00e1ndez de Oviedo, Juan Franco, Pascual de Andagoya, Lionel Wafer y ya m\u00e1s recientemente, Reina Torres de Ara\u00faz, presentaron amplias cr\u00f3nicas sobre la medicina ind\u00edgena que nos explican la variad\u00edsima herbolaria manejada detalladamente por los nativos del Istmo.<\/p>\n<p>Estos investigadores nos hablan de mezclas de ceremonias, rituales, de c\u00e1nticos, de aspectos religiosos y m\u00e1gicos dentro de la cultura m\u00e9dica y social ind\u00edgena.<\/p>\n<p>Adri\u00e1n de Santo Tom\u00e1s nos habl\u00f3 del uso del \u00e1rbol de la vida o jagua para pintar a los ni\u00f1os a los seis meses del nacimiento, para prevenir mordidas de v\u00edboras, para la epilepsia o aquellos pose\u00eddos por demonios, para picaz\u00f3n, para fiebres recurrentes como la malaria y otros.<\/p>\n<p>En 1504, Bartolom\u00e9, el hermano de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, observ\u00f3 por vez primera en Veraguas, al gran cacique Quibi\u00e1n masticar y aspirar el humo de hojas secas del tabaco. Esta planta ser\u00eda llevada por los ingleses a Europa para causar uno de los m\u00e1s nefastos h\u00e1bitos tra\u00eddos de Am\u00e9rica. Podemos entonces aseverar que el origen del h\u00e1bito de fumar llevado a Europa por los ingleses, tiene su inicio en la provincia de Veraguas de lstmo de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Desde muy temprano los visitantes ser\u00edan deslumbrados por los remedios ind\u00edgenas. El cacao se mezclaba deliciosamente con otros alimentos y parec\u00eda regenerar el organismo pero, adem\u00e1s, su aceite se usaba para sanar heridas. Los ciruelos y la leche que emanaba de la papaya verde tambi\u00e9n curaban las heridas. La leche de coco limpiaba impurezas; el jobo se usaba para remediar el cansancio, el guayac\u00e1n se recomendaba para el mal de bubas, y la chicha de ma\u00edz para el mal de orina. Con los frijoles se hac\u00edan sabrosas comidas. Pero como detall\u00f3 Oviedo, los brujos curanderos se empe\u00f1aban en extraer los males que padec\u00edan los enfermos mezclando su magia con hierbas de \u00abm\u00faltiples propiedades curativas\u00bb. Ellos eran muy celosos de sus secretos y con dificultad ofrec\u00edan aclaraci\u00f3n de sus p\u00f3cimas. Esta actitud reservada y m\u00e1gica se ha perpetuado hasta nuestros d\u00edas, en parte debido al hecho de que los ind\u00edgenas actuales que alcanzan a menos del 10% de la poblaci\u00f3n total del Istmo, se mantienen en \u00e1reas restringidas o en reservas.<\/p>\n<p>As\u00ed, vemos que a diferencia de otros pa\u00edses vecinos, las pr\u00e1cticas ind\u00edgenas han tenido  poca incidencia en la medicina tradicional paname\u00f1a.<\/p>\n<p>Pedrarias D\u00e1vila<\/p>\n<p>A principios del siglo XVI, Pedrarias D\u00e1vila incursion\u00f3 en lo que hoy es Panam\u00e1, trayendo consigo a los primeros profesionales de la salud. Vino el maestre Ant\u00f3n, el maestre Atonso y el maestre Enrique; asimismo Juan P\u00e9rez y Hernando de Vega como cirujanos; el licenciado Rodrigo de Barreda y el bachiller Diego de Angula como m\u00e9dicos; Francisco de Cota como boticario; Ruy Diaz como lapidario y Francisco Farf\u00e1n como sacamuelas.<\/p>\n<p>Posterior a la fundaci\u00f3n de Panam\u00e1, en 1519, se se trajo al cirujano Juan de Chiple y al boticario Pedro Cerberon, proveniente \u00e9ste de Tortosa. Estos se\u00f1ores fueron el n\u00facleo de la medicina  occidental en el Istmo y permanecieron hasta la fundaci\u00f3n de casas de salud u hospitales, como el  de Santa Mar\u00eda la Antigua del Dari\u00e9n, en el que se destacaron el m\u00e9dico Barreda y el boticario Francisco Cota.<\/p>\n<p>En la nueva capital se fund\u00f3 el Hospital de San Sebasti\u00e1n al que se le llamar\u00eda en 1621 Hospital San Juan de Dios. A partir de 1670, los frailes hospitalarios que dirig\u00edan el Hospital San Sebasti\u00e1n de Portobelo, se encargar\u00edan del Hospital San Juan de Dios, en Nat\u00e1 de los Caballeros.<\/p>\n<p>Sabemos que el Hospital San Juan de Dios sufri\u00f3 el rigor de los incendios del ataque del pirata Henry Morgan, en 1671. Al fundarse la nueva ciudad de Panam\u00e1 se crearon en esta ciudad dos hospitales: el San Juan de Dios, que ocup\u00f3 una cuadra entera entre las calles 8 y 9 Y las avenidas B y Norte; ahora ocupada por la Escuela Rep\u00fablica de M\u00e9xico y el Hospital Santo Tom\u00e1s de Villanueva. Este \u00faltimo inicialmente fundado como hospicio para mujeres menesterosas el cual, en  1842, es trasladado a la calle B y avenida A del Chorrillo, en lo que hoy es el Cuartel de Bomberos y el Campo de Juegos de Plaza Amador.<\/p>\n<p>Ya en el siglo XIX se conocieron m\u00e9dicos paname\u00f1os prominentes. De esta \u00e9poca se destac\u00f3 el Dr. Sebasti\u00e1n Jos\u00e9 L\u00f3pez Ruiz (1741-1832), quien no solamente practic\u00f3 la medicina cl\u00ednica sino que fue activo socialmente y un investigador acucioso. Propuso que el cementerio situado al lado de la Catedral fuese trasladado a las afueras de la ciudad y descubri\u00f3 una mina de petr\u00f3leo en 1783 en C\u00e1queta. Su principal logro fue, no obstante, el descubrimiento del \u00e1rbol de quina, en las cercan\u00edas de Bogot\u00e1, en 1774. Posteriormente, dedicar\u00eda el resto de su existencia a defender su hallazgo en contraposici\u00f3n a Mutis quien hizo lo mismo y fue su contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Hay informes que relatan las epidemias y enfermedades que afectaron a los habitantes del istmo en el siglo XIX. En el diario El Paname\u00f1o, en 1852, se public\u00f3 un art\u00edculo sobre la epidemia de c\u00f3lera que se desat\u00f3 en la capital, a ra\u00edz de la llegada de un grupo de pasajeros de tr\u00e1nsito procedentes de New Orle\u00e1ns, Estados Unidos. Esta era la \u00e9poca de la \u00abFiebre del Oro\u00bb en California, cuando el Istmo se convirtiera en el paso obligado para alcanzar a como diera lugar la costa oeste de Norteam\u00e9rica.<br \/>\nFue la misma \u00e9poca de la construcci\u00f3n del ferrocarril trans\u00edstmico, por una compa\u00f1\u00eda norteamericana, que a pesar de numerosos esfuerzos, sufri\u00f3 las adversidades de un ambiente insalubre, de pantanos, de clima caluroso y h\u00famedo. Y lo que es peor, de importaciones de trabajadores extranjeros, particularmente chinos, que sufrieron el embate de las \u00abfiebres\u00bb y trajeron otras enfermedades infecciosas al Istmo. De aqu\u00ed se propag\u00f3 la leyenda de, que bajo cada durmiente del ferrocarril hab\u00eda un chino sepultado, cuando realmente, un  importante n\u00famero de \u00e9stos se suicidaron y los otros fueron enviados a su pa\u00eds de origen. El suicidio de los chinos fue uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s peculiares de aquella \u00e9poca y probablemente tuvo m\u00faltiples explicaciones, entre las que se ha conjeturado la depresi\u00f3n causada por la distancia insalvable de sus familiares, el cambio tan dr\u00e1stico en el ambiente, las comidas, totalmente distintas y lo insalubre del ambiente. Para muchos, las razas orientales eran incapaces de  amoldarse a la situaci\u00f3n tropical tan inh\u00f3spita.<\/p>\n<p>El General Jos\u00e9 Domingo Espinar, conocido m\u00e1s como militar, fue m\u00e9dico prominente del siglo XIX. Fue el m\u00e9dico personal de Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Director del Hospital San Juan de Dios de Panam\u00e1 y atendi\u00f3 las distintas epidemias que se suscitaron en el Istmo, con recomendaciones como hervir el agua de consumo diario y extremar las medidas de higiene.<\/p>\n<p>El Dr. Mateo lturralde fue faro de la medicina y de la pol\u00edtica del siglo XIX. Fue \u00e9l quien expres\u00f3 la muy famosa frase\u2022 \u00abYo no vendo mi Patria\u00bb. Iturralde estudi\u00f3 medicina en Quito y despu\u00e9s prosigui\u00f3 con estudios de derecho en Bogot\u00e1. Nunca dej\u00f3 de practicar la medicina este mulato humilde del arrabal, que se destac\u00f3 como miembro del Consejo Municipal de la C\u00e1mara Legislativa. \u00c9l fue Magistrado de la Corte, Senador de la Rep\u00fablica de Colombia y Procurador General. En 1869 public\u00f3 en la Estrella de Panam\u00e1 un trabajo sobre el grave peligro que significaba para el arrabal santanero la epidemia de viruela. En conjunto con el Dr. Carlos De lcaza Arosemena, (otro m\u00e9dico ilustre) y otros profesionales de la medicina, fundar\u00eda en 1882 la primera Academia de Medicina de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>En 1870 el presidente de la Junta de Salud P\u00fablica de Panam\u00e1 public\u00f3 las causas de muerte acaecidas en los hospitales del \u00e1rea:<\/p>\n<p>Abscesos 3,<br \/>\nalcoholismo 18,<br \/>\nasma bronquial 1,<br \/>\n heridas por ri\u00f1as 12,<br \/>\napoplej\u00eda 14,<br \/>\nparto prematuro 4,<br \/>\nc\u00e1ncer 8,<br \/>\ndisenter\u00eda 21,<br \/>\nenvenenamientos y suicidios 4,<br \/>\nafecciones card\u00edacas 11,<br \/>\nfiebres malignas 21,<br \/>\nmalaria 13,<br \/>\npicadura de vlbora 9,<br \/>\ntuberculosis 33<br \/>\nenfermedades ven\u00e9reas 9.<\/p>\n<p>Dos m\u00e9dicos extranjeros del siglo XIX dedicaron parte de su vida a Panam\u00e1. Estos fueron Emilio Le Breton y Wolfred Nelson.<br \/>\nEmilio Le Breton era ingl\u00e9s y en 1863 atribuy\u00f3 las epidemias del Istmo a los inmigrantes:<\/p>\n<p>\u00abEn esa mortalidad ninguna parte le correspond\u00eda a Panam\u00e1, pues todos sabemos que estas epidemias son el producto de la imprudencia y falta de higiene de los muchos viajeros que llegan en calidad de tr\u00e1nsito por el istmo\u00bb.<\/p>\n<p>Wolfred Nelson, m\u00e9dico canadiense, escribi\u00f3 su obra \u00abCinco A\u00f1os en Panam\u00e1\u00bb  en la que describe con gran acuciosidad las costumbres, la higiene y la salud en Panam\u00e1 en este siglo. Nelson menciona que al inicio de la construcci\u00f3n del Canal Franc\u00e9s \u00ablos hospitales en el lado de Panam\u00e1 constituyen los mejores y m\u00e1s completos sistemas hospitalarios que se hayan establecido, hay sesenta edificios con su costo de m\u00e1s de cuatro millones de d\u00f3lares y el servicio que ofrecen es realmente admirable\u00bb.<\/p>\n<p>El trabajo de Nelson tiene mayor relevancia por el hecho de que se radic\u00f3 en Panam\u00e1 durante cinco largos a\u00f1os y estudi\u00f3 a profundidad el folklore y las costumbres de sus habitantes. Como m\u00e9dico, su profesi\u00f3n le ofreci\u00f3 la ventaja de comprender mucho mejor la situaci\u00f3n de sanidad y de costumbres sanitarias del pueblo que fue su anfitri\u00f3n durante un lustro.<\/p>\n<p>Las \u00f3rdenes religiosas, particularmente los jesuitas, se encargaron de atender a enfermos y a heridos; pero con la expulsi\u00f3n de \u00e9stos en 1767 la crisis hospitalaria se agudiz\u00f3 grandemente. No fue hasta finales del siglo XIX en que, por el entusiasmo del Conde De Lesseps, se crearon los verdaderos grandes hospitales en Panam\u00e1: el Hospital Central de Panam\u00e1, en el Cerro Anc\u00f3n del lado Pacifico, inaugurado en 1882; y el Hospital de Col\u00f3n, en el lado Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>El Hospital Central se denomin\u00f3 despu\u00e9s de 1905 Hospital Anc\u00f3n, conocido posteriormente como Hospital Gorgas.<\/p>\n<p>En 1904 escribi\u00f3 Gorgas sobre el Hospital Anc\u00f3n: \u00abEst\u00e1 situado en forma est\u00e9tica en el costado sur y este del Cerro Anc\u00f3n.<br \/>\nLos franceses al comenzar su construcci\u00f3n alrededor de 1882,  gradearon el terreno de la manera m\u00e1s pintoresca y hermosa.<\/p>\n<p>Toda clase de variedades de plantas tropicales fueron sembradas en los alrededores. Toda oportunidad para lograr que cada  edificio tuviera el lugar m\u00e1s pintoresco fue aprovechada y m\u00e1s de 30 edificios de varias clases fueron distribuidos en un \u00e1rea grande, extendidos por los  costados norte y este del Cerro Anc\u00f3n. La capacidad m\u00e1xima bajo los franceses fue de 700 camas. El hospital que ellos construyeron estaba bien atendido y  equipado y era una instituci\u00f3n mucho mejor que cualquier hospital de Estados Unidos que yo conozca manejada por una firma o corporaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las salas del Hospital Anc\u00f3n ten\u00edan 277 metros cuadrados para 24 camas, o sea unos 34 metros c\u00fabicos por enfermo, Estas salas estaban cubiertas de cedazo, con aire fresco, paredes y pilares de madera y hasta residencia para el obispo. Las Hermanas de la Caridad de la Orden de San Vicente lo asistieron con gran cordialidad, dulzura y devoci\u00f3n. A ellas se les prohib\u00eda tomar el pulso a los pacientes, pero realizaban muchas funciones de tipo administrativo y de enfermer\u00eda.  Tambi\u00e9n manten\u00edan los jardines y la limpieza del \u00e1rea y se encargaban de los detalles de higiene como los platones con agua en cada pata de las camas para prevenir el ascenso de hormigas, pero que fueron caldo de cultivo para las larvas del mosquito. Para muchos, las muertes persistentes por fiebre amarilla y malaria se debieron a la extrema pulcritud que conllevaba el mantener cuidadosamente el nivel del agua de los platones de las camas del hospital.<\/p>\n<p>El Hospital Anc\u00f3n fue construido por los franceses a un costo de cinco millones seiscientos mil d\u00f3lares, lo que le pareci\u00f3 a Gorgas una inversi\u00f3n extravagante, que exced\u00eda m\u00e1s de diez veces el costo real, pero esto fue lo usual en el canal franc\u00e9s. Para Gorgas, el costo real de estos hospitales era solamente de 400,000 d\u00f3lares y la remodelaci\u00f3n total que hicieron posteriormente los norteamericanos fue de 500,000 mil d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Tres caracter\u00edsticas bien definidas han incidido en el desarrollo del Istmo en cuestiones de higiene y salud. En primer lugar, la b\u00fasqueda del \u00abestrecho dudoso\u00bb que deb\u00eda comunicar el Mar del Norte con el Mar del Sur y la v\u00eda para un futuro canal; en segundo lugar el servir el istmo como punto obligante de tr\u00e1nsito para los buscadores de oro del Per\u00fa y California, y en tercer lugar la creaci\u00f3n de centros de poblaci\u00f3n urbanos en las \u00e1reas pantanosas del Atl\u00e1ntico y el Pac\u00edfico paname\u00f1o, poblados por inmigrantes de toda \u00edndole.<\/p>\n<p>El 29 de septiembre de 1513, Vasco N\u00fa\u00f1ez de Balboa cruz\u00f3 el Istmo y alcanz\u00f3 las playas del Pac\u00edfico, en lo que hoy todav\u00eda se llama el Golfo de San Miguel, denomin\u00e1ndolas \u00abMar del Sur\u00bb. Le sigui\u00f3 Pedrarias D\u00e1vila, quien por medio de su capit\u00e1n Francisco Pizarro, conquistador del Per\u00fa, arrest\u00f3 a Balboa y le decapit\u00f3 en 1517.<\/p>\n<p>A Pedrarias, sanguinario aventurero, se le atribuyeron las horribles matanzas de los ind\u00edgenas del Istmo quienes fueron diezmados. De los 250,000 ind\u00edgenas que hab\u00eda en todo el territorio en 1501, quedaron 25,000 en 1520. Debe aclararse que buena parte del genocidio se debi\u00f3 a las enfermedades infecciosas tra\u00eddas por los espa\u00f1oles, para las cuales los nativos no ten\u00edan inmunidad alguna.<\/p>\n<p>La mano criminal de Pedrarias fue de tal magnitud que se ha preferido llamarle Pedrarias en vez de Pedro Arias D\u00e1vila ya que varias familias paname\u00f1as de abolengo tienen el apellido Arias.<\/p>\n<p>Panam\u00e1 se convirti\u00f3 as\u00ed, durante siglos, en un territorio de inmigrantes quienes nos trajeron sus ritos, sus costumbres, su cultura pero tambi\u00e9n sus enfermedades. Muchos de los ind\u00edgenas muertos fueron tambi\u00e9n inmigrantes provenientes de Centro Am\u00e9rica y del Sur.<\/p>\n<p>Incluso los Cunas colonizaron sus islas en los siglos XVII y XVIII y no antes. Los Chocoes migraron hacia el Chagres, y todav\u00eda lo hac\u00edan durante todo el siglo pasado. De ah\u00ed tenemos que el Istmo de Panam\u00e1 ha sido perennemente una zona de migraci\u00f3n de europeos, asi\u00e1ticos, antillanos y tambi\u00e9n de ind\u00edgenas vecinos que proceden de Nicaragua (los indios mosquitos), de Talamanca, del Choc\u00f3 y hasta del Per\u00fa. De un n\u00famero de poco m\u00e1s de 800 ind\u00edgenas del \u00e1rea central de Panam\u00e1 (entre Chepo y Chame) m\u00e1s de 500 vinieron del exterior.<\/p>\n<p>Todas las ciudades importantes de Panam\u00e1 fueron puertos: Panam\u00e1, Col\u00f3n, Portobelo, Santa Mar\u00eda la Antigua, Nombre de Dios&#8230; Varias de ellas creadas en ci\u00e9nagas y pantanos a nivel del mar, los sitios m\u00e1s insalubres. Advi\u00e9rtase que en M\u00e9xico, Guatemala, Salvador, Honduras, Costa Rica, Colombia y Ecuador fueron sus capitales creadas en \u00e1reas elevadas, monta\u00f1osas, de excelente clima y a donde no alcanzaban a llegar los mosquitos del paludismo ni la fiebre amarilla.<\/p>\n<p>Posteriormente, las crisis y los desastres naturales atacaron fuertemente las ciudades paname\u00f1as: sismos, inundaciones, incendios, epidemias y las incursiones por piratas como Morgan en el siglo XVII, y Vernon, en Portobelo, en el siglo XVIII. Este \u00faltimo ataque  dio al traste con las famosas ferias.<\/p>\n<p>Epidemias de viruela se constataron en 1620; fiebres malignas, en 1624; tifus, en la misma d\u00e9cada y epidemias m\u00faltiples afectaron a los ind\u00edgenas en diversos parajes. A pesar de construirse en la playa la vieja ciudad de Panam\u00e1, sufri\u00f3 sismos que destruyeron m\u00faltiples casas de madera. Los incendios espantosos causaron estragos en Panam\u00e1. En 1538, a menos de 20 a\u00f1os de fundada la ciudad de Panam\u00e1, se propag\u00f3 un gran incendio que destruy\u00f3 buena parte de la misma y luego la ciudad fue arrasada del todo en 1671 por el pirata Morgan, uno de los m\u00e1s sanguinarios de los piratas ingleses quien muy posteriormente ha sido admirado como aventurero legendario por autores anglosajones como el premio nobel John Steinberk, en su obra \u00abThe Cup of Gold\u00bb, publicada en 1929.<\/p>\n<p>Alexandre de Exquemelin, m\u00e9dico cirujano del pirata Morgan escribi\u00f3 al d\u00eda siguiente de la destrucci\u00f3n de Panam\u00e1:<\/p>\n<p>\u00abCuando comenzaron de nuevo a marchar, los gritos de voces quejumbrosas se redoblaron, de tal suerte que era lastimosa cosa y digna de piedad o\u00edr tales gemidos, pero a Morgan, hombre sin compasi\u00f3n, estas cosas le proporcionaban especial regocijo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMorgan no perdonaba a nadie, porque a las religiosas eran a quienes menos cuartel conced\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Los incendios en la capital nueva tambi\u00e9n fueron frecuentes y devastadores. Mariano Arosemena nos relata sobre el grave incendio de 1737 que quem\u00f3 600 de las 911 casas que ten\u00eda entonces la ciudad. En 1756 se quem\u00f3 un tercio de la ciudad, y en 1781 ardi\u00f3 una cuarta parte de la nueva urbe.<\/p>\n<p>Todos estos desastres no permitieron un desarrollo apropiado para la ciudad capital.<\/p>\n<p>Panam\u00e1 la Vieja en su fundaci\u00f3n, en 1519, tuvo 100 habitantes. Para 1670 hab\u00eda 10,000 habitantes. La nueva ciudad, entre 1672 y 1900, solamente alcanz\u00f3 los 20,000 habitantes. Pero al reducirse los siniestros, mejorar la higiene y acentuarse la inmigraci\u00f3n, la ciudad alcanz\u00f3 a tener en 1920 cerca de 60,000 citadinos, progresando notoriamente en sus dos componentes, la ciudad \u00abde adentro\u00bb o San Felipe, y la ciudad \u00abde afuera\u00bb o arrabal o Santana.<\/p>\n<p>Los golpes naturales severos continuaron en Panam\u00e1 durante las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX y no solamente fueron infecciones. En septiembre de 1882, un severo sismo caus\u00f3 grandes da\u00f1os en La Chorrera y en los campamentos canaleros de Emperador, Gat\u00fan y Matach\u00edn. Este desastre conmovi\u00f3 a todos ya que se consideraba que el \u00e1rea s\u00edsmica era de Centro Am\u00e9rica y no de Panam\u00e1. Brotes de viruela, tifus, c\u00f3lera y fiebre amarilla se presentaron al culminar las exploraciones en el Istmo para determinar la ruta de un canal, particularmente, en los puertos del Pac\u00edfico donde llegaban los nav\u00edos de Asia. Todo esto comprueba que lo end\u00e9mico en la ciudad era importancia menor y las crisis epid\u00e9micas eran causadas por las inmigraciones.<\/p>\n<p>En 1881, hubo epidemias de c\u00f3lera y viruela en Santiago de Veraguas, Panam\u00e1 y Col\u00f3n. De ah\u00ed se desarroll\u00f3 un intenso programa de vacunaci\u00f3n en contra de la viruela en virtud de que, desde 1796, Edward Jenner hab\u00eda demostrado la efectividad de la vacuna en contra de este azote que anteriormente mataba a una de cada cuatro personas infectadas y era contra\u00edda por entre el 90 al 95% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En ese mismo a\u00f1o fue que el Dr. Carlos F\u00ednlay present\u00f3 su trabajo sobre la transmisi\u00f3n de la fiebre amarilla por el mosquito. Finlay fue la simiente creadora; Gorgas fue el fruto bienhechor de la acci\u00f3n. Posteriormente, Walter Reed dirigi\u00f3 los estudios en Cuba, con Gorgas, Agramonte, Carroll, Carter, el m\u00e1rtir Lazear y el Comandante Ronald Ross. Este \u00faltimo y Reed fueron galardonados con el Premio Nobel, pero ambos lo hab\u00edan solicitado para Finlay.<\/p>\n<p>Una de las primeras defunciones de personalidades del Canal Franc\u00e9s fue la del m\u00e9dico Rambow, proveniente de la Universidad de Par\u00eds, muerto en 1881, el mismo a\u00f1o que la compa\u00f1\u00eda francesa contrat\u00f3 al arquitecto Pr\u00f3spero Huerme para dise\u00f1ar el Hospital del Cerro Anc\u00f3n. La mortalidad era tal, seg\u00fan el c\u00e9lebre Bunau-Varilla, que por falta de ata\u00fades los cuerpos se envolv\u00edan en s\u00e1banas y se depositaban en fosas comunes y la falta de camas en el hospital hizo que se colocaran en ata\u00fades a quienes estaban en situaci\u00f3n ag\u00f3nica para dar paso a una cama libre. Tambi\u00e9n, fue usual \u00a1el alquiler de ata\u00fades solamente para el acto mortuorio!<\/p>\n<p>En la Gaceta del Estado de Panam\u00e1 se recog\u00edan los informes de las defunciones en Panam\u00e1 y Col\u00f3n. En 1883 apareci\u00f3 en la Gaceta, como causa de muerte:<\/p>\n<p>\u00abenfermedades de las v\u00edas respiratorias, como tisis, pulmon\u00eda y bronquitis; fiebres perniciosas, como fiebre amarilla y tifoidea; y enfermedades del est\u00f3mago, como diarrea\u201d.<\/p>\n<p>La mayor cantidad de muertes fue por fiebre amarilla y las autoridades sabiamente se\u00f1alaron que las malas condiciones higi\u00e9nicas eran la causa principal.<\/p>\n<p>Las defunciones en la ciudad de Panam\u00e1 en 1885 fueron 1772 y el n\u00famero mayor fue en el mes de febrero, con 183 muertos. Las causas fueron fiebre amarilla, viruela, malaria, beriberi, intoxicaciones, mordeduras de serpientes y enfermedades ven\u00e9reas. En 1886 murieron muchos de los m\u00e1s connotados dirigentes del Canal Franc\u00e9s, como Le\u00f3n Boyer, Henri Ducret y Luis Lauchon.<\/p>\n<p>En los tres primeros meses de 1887 hubo 900 casos de viruela pero solamente murieron 23. La compa\u00f1\u00eda francesa del Canal de Panam\u00e1 pudo obtener los m\u00e1s connotados ingenieros y m\u00e9dicos para su empresa y \u00e9stos fueron la crema de los profesionales parisinos. El prestigio extraordinario del Conde De Lesseps hizo esto posible.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, los conocimientos m\u00e9dicos no se equiparaban en ese momento hist\u00f3rico a la alta alcurnia de dichos expertos.<\/p>\n<p>En 1887 el gobierno dicta medidas preventivas en torno a la salud p\u00fablica: \u00abTodos los due\u00f1os de casas de la ciudad est\u00e1n obligados a construir excusados en sus respectivos edificios, de acuerdo con las reglas, as\u00ed como tambi\u00e9n las ca\u00f1er\u00edas que comuniquen con el ca\u00f1o p\u00fablico inmediato\u00bb.<\/p>\n<p>El mismo a\u00f1o el Dr. Mateo Iturralde escribe: \u00abLa falla de agua potable y la ausencia de un acueducto hace urgente obtener agua para consumo humano en la ciudad. El mar puede suministramos agua para uso secundario y podr\u00eda colocarse un tanque en Santana para que con el desnivel necesario se distribuya en donde se necesite por medio de ca\u00f1er\u00edas con v\u00e1lvulas\u00bb.<\/p>\n<p>En esa misma d\u00e9cada, Belisario Porras documenta:<\/p>\n<p>\u00abLa compa\u00f1\u00eda (del Canal Franc\u00e9s) construy\u00f3 lindas residencias y hermosas avenidas pero no conoc\u00edan nada en torno a la sanidad tropical\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEs costumbre pasearse en los alrededores de la ciudad con un pa\u00f1uelo en la nariz para evitar los malos olores y a cada momento se encuentra uno con amigos que van apresurados para su casa con escalofr\u00edos por paludismo u otra fiebre perniciosa. En cada calle se hay varias personas vestidas de negro, con las se\u00f1ales de tristeza y desesperaci\u00f3n por la muerte de un ser querido\u00bb.<\/p>\n<p>La falta de agua potable y de alcantarillados se cre\u00eda era la causa primordial del desaseo y las tantas epidemias, pero hubo intentos serios de remediar la situaci\u00f3n mucho antes de iniciarse la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>En 1881 se celebr\u00f3 un contrato con el ingeniero paname\u00f1o Pedro J. Sosa y en 1887 se cre\u00f3 una compa\u00f1\u00eda solamente con el fin de hacer un acueducto en la ciudad de Panam\u00e1 pero ambas empresas no progresaron.<\/p>\n<p>En 1885 Nelson y luego Camacho escribieron que a pesar del esfuerzo millonario de los franceses en salud p\u00fablica, desconoc\u00edan como erradicar la fiebre amarilla. Durante esta \u00e9poca se radic\u00f3 en la isla de Taboga el c\u00e9lebre pintor franc\u00e9s Paul Gauguin quien vino al pa\u00eds como jornalero del canal y a pesar de que fue multado por las autoridades colombianas por orinar en las calles, se quej\u00f3 de la anarqu\u00eda que prevalec\u00eda en la ciudad y el desaseo rampante de la ciudad. En Taboga pint\u00f3 los famos\u00edsimos \u00f3leos de los tamarindos de la isla, que todav\u00eda crecen frente a la playa.<\/p>\n<p>El fracaso franc\u00e9s no solamente se debi\u00f3 a las epidemias y su desconocimiento de la transmisi\u00f3n de enfermedades por el mosquito sino a factores variados de tipo administrativo y financiero. Mucho se habl\u00f3 del despilfarro como la compra de miles de palas para nieve; de barcos repletos de mercanc\u00eda innecesaria que arribaban a los puertos; del sinn\u00famero de antorchas y de botes a motor preparados para la celebraci\u00f3n de la inauguraci\u00f3n del canal; de onerosos gastos como las casas del administrador DingIe: la de la ciudad de Panam\u00e1, a un costo de $100,000, y la de campo, a $150,000.<\/p>\n<p>El mimo Dingle ten\u00eda un salario de $50,000 anual y sus vi\u00e1ticos diarios eran de $50.00, que para esa \u00e9poca ser\u00edan dignos de un emperador.<\/p>\n<p>El nombre que sirvi\u00f3 de puente para enlazar los siglos XIX y XX en la Salud P\u00fablica de Panam\u00e1 fue el Dr. Manuel Amador Guerrero, el primer presidente de la Rep\u00fablica en 1904.<\/p>\n<p>Portentoso m\u00e9dico y pol\u00edtico, nunca dej\u00f3 sus afanes en la profesi\u00f3n. Fue Director M\u00e9dico del Ferrocarril de Panam\u00e1, y en 1878, como presidente de la Junta de Salud P\u00fablica del Estado de Panam\u00e1, inform\u00f3 sobre tul foco de viruela en los arrabales que hab\u00eda sido controlado y anot\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abEs imperdonable el estado de desaseo en que se encuentran los patios de los arrabales; all\u00ed se cr\u00edan aves, palos, gallinas y marranos con la costumbre de acumular la basura en los solares abandonados. Los ca\u00f1os de desague de la ciudad est\u00e1n casi todos rotos, tupidos de basura y de desperdicios y son en buena parte causantes de los olores nauseabundos m\u00e1s que todo por la noche. Es preciso castigar severamente a quienes ensucien las calles, solares y playas\u00bb.<\/p>\n<p>La independencia en 1903, encuentra al pa\u00eds en una situaci\u00f3n desesperada. La Guerra de los Dos Mil D\u00edas, lucha civil cruenta entre liberales y conservadores dej\u00f3 un saldo de insalubridad, pobreza y apat\u00eda severas. Como se ha dicho, los franceses hab\u00edan logrado algo en la higiene, pero se manten\u00edan las epidemias y las muertes. Uno de los grandes m\u00e9dicos con que se cont\u00f3 en esta \u00e9poca fue Luis de Roux, pr\u00f3cer, convencional de Panam\u00e1, quien en los inicios de 1903 predijo, en Bogot\u00e1, la separaci\u00f3n de Panam\u00e1 de Colombia.<\/p>\n<p>El presidente Teddy Roosevelt fue, sin duda, el m\u00e1s vinculado con todo lo relacionado con la construcci\u00f3n del canal. Fue presidente de 1901 a 1905 y luego de 1905 a 1909 y el primer mandatario norteamericano que visit\u00f3 otro pa\u00eds. Decidi\u00f3, con Stevens y Taft, construir un canal con esclusas y hasta lleg\u00f3 el presidente Roosevelt a manejar las gigantescas dragas a vapor cuando visit\u00f3 el Istmo.<\/p>\n<p>Pero fue sin duda William Howard Taft quien impresion\u00f3 m\u00e1s a los paname\u00f1os y m\u00e1s influjo ejerci\u00f3 sobre la construcci\u00f3n de la v\u00eda, sus aspectos legales y su sanidad. Taft visit\u00f3 Panam\u00e1 antes de ser presidente, como Secretario de Guerra, en 1901, despu\u00e9s en 1905 y finalmente como Presidente en 1912, a\u00f1o en el cual arriba con su esposa enferma, a Crist\u00f3bal, el d\u00eda de Navidad.<\/p>\n<p>Taft hizo posible la adquisici\u00f3n de todas las acciones del ferrocarril trans\u00edstmico para su gobierno y como Inspector Director de la Comisi\u00f3n del Canal, redujo las tarifas aduaneras, limit\u00f3 las importaciones a la Zona del Canal, permiti\u00f3 que circulara el d\u00f3lar como moneda nacional, estableci\u00f3 la cuant\u00eda de los peajes, construy\u00f3 la carretera hasta Las Sabanas y abri\u00f3 las puertas de los hospitales canaleros a los paname\u00f1os.<\/p>\n<p>William Crawford Gorgas (1854-1920) arrib\u00f3 al Istmo como Jefe de Sanidad en 1904, despu\u00e9s de una larga experiencia en Cuba, donde el m\u00e9dico cubano Carlos Finlay ya hab\u00eda descubierto la transmisi\u00f3n de la fiebre amarilla por el mosquito Stegomya fasciata (ahora Aedes aegypti).<\/p>\n<p>Gorgas trajo consigo un equipo de expertos que dirigieron la sanidad en la franja canalera: el doctor Ross, director de los hospitales; el doctor Carter, jefe de cuarentena de Salud P\u00fablica de la Marina; el doctor La Garde, director del Hospital del Cerro; el doctor Spratling, director del Hospital de Col\u00f3n; el doctor Le Prince, inspector y jefe de Sanidad de la Zona del Canal; el doctor Balch, oficial de sanidad, y otros muchos.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de alcantarillas y desag\u00fces, la erradicaci\u00f3n de las aguas estancadas, la fumigaci\u00f3n de barrios enteros, la limpieza estricta, el uso abundante de piretro, con cuadrillas dirigidas por un inspector en cada distrito y el apoyo de varios m\u00e9dicos paname\u00f1os culmin\u00f3 en la erradicaci\u00f3n de la fiebre amarilla en 1905 y de la malaria poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El equipo de Gorgas tambi\u00e9n organiz\u00f3 la potabilizaci\u00f3n del agua para la ciudad capital, aument\u00f3 la capacidad del hospital del Cerro a 1500 camas, los hospitales (del ferrocarril y de la compaflia del canal) de Col\u00f3n a 300. Se instalaron 20 hospitales distritoriales y 40 hospitales de campa\u00f1a, se habilit\u00f3 un sanatorio en la isla de Taboga, se cre\u00f3 un hospital psiqui\u00e1trico en Corozal que recibi\u00f3 pacientes de todo el territorio nacional y se traslad\u00f3 a los leprosos a un bello paraje en la orilla del mar, el llamado Palo Seco.<\/p>\n<p>Los norteamericanos tambi\u00e9n reglamentaron la recolecci\u00f3n de la basura, el servicio de los mataderos, los mercados, las lecher\u00edas, las barber\u00edas, las carnicer\u00edas. Controlaron la alimentaci\u00f3n, el agua potable y los entierros.<\/p>\n<p>Por convenio con el nuevo gobierno paname\u00f1o, Estados Unidos dirig\u00eda la Salud P\u00fablica en Panam\u00e1; incluso dirig\u00eda el viejo Hospital Santo Tom\u00e1s, donde se nombr\u00f3 como Director M\u00e9dico al Dr. Pedro De Obarrio, de nacionalidad norteamericana, y posteriormente, a los doctores Cadwell, Pierce y Bocock.<\/p>\n<p>Dada esta situaci\u00f3n, el idioma oficial en \u00e9stos era el ingl\u00e9s; de all\u00ed viene el llamar a las enfermeras paname\u00f1as \u00abmiss\u00bb o \u00abnorsas\u00bb (de \u00abnurse\u00bb), t\u00e9rminos solamente usados en Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Las medidas adoptadas por los norteamericanos para la sanidad del Istmo fueron estrictas y hubo mucho antagonismo de parte de la poblaci\u00f3n. El mismo Dr. Belisario Porras hizo un relato de la cr\u00edtica de muchos durante las fumigaciones. Igualmente, Gorgas refiri\u00f3 c\u00f3mo la limpieza alrededor del Hospital Anc\u00f3n parec\u00eda a muchos obra de v\u00e1ndalos, en la que \u201clos incultos norteamericanos\u201d erradicaban los jardines art\u00edsticos y floridos.<\/p>\n<p>Posteriormente, indic\u00f3 Gorgas, todas las plantas fueron restituidas con el cuidado de no crear fuentes de proliferaci\u00f3n de larvas.<\/p>\n<p>En 1905, las muertes anuales en la Zona del Canal fueron de 25 por cada mil defunciones; ese mismo a\u00f1o fueron informadas en El Cairo, 38 por mil, en Mosc\u00fa 27.6, por mil y en Dubl\u00edn 23.3 por mil.<\/p>\n<p>En agosto de 1905, hab\u00eda 12,000 obreros en el Canal de Panam\u00e1 y solamente 301 fueron hospitalizados, una proporci\u00f3n no muy dispar con la de las ciudades de pa\u00edses industrializados.<\/p>\n<p>En 1912 el viejo Hospital Santo Tom\u00e1s, de la plaza Amador, ten\u00eda como director al Dr. Cadwell; como cirujano jefe, al Dr. Augusto Samuel Boyd; como cirujano, al Dr. Alfonso Preciado; como m\u00e9dico partero, al Dr. Ciro Urriola (curiosamente en a\u00f1os posteriores el Dr. Urriola y el Dr. Boyd ocuparon la presidencia de la Rep\u00fablica); como asistentes, a los doctores Jolmtson, Weese, Prather y Massemberg y a los doctores Nicol\u00e1s A. Solano y Enrique Solano, como m\u00e9dicos del dispensario, con cuatro horas diarias cada d\u00eda.<\/p>\n<p>El hospital ten\u00eda 350 camas y su maternidad, 40. Trabajaban en \u00e9l 15 enfermeras y el hospital pose\u00eda una m\u00e1quina de rayos X que hab\u00eda sido adquirida por 1400 d\u00f3lares. El costo por paciente era de 66 centavos diarios; el cirujano jefe devengaba salario de 250 d\u00f3lares; el interno 125 d\u00f3lares; la enfermera, 60 d\u00f3lares y los empleados de aseo, 15 d\u00f3lares al mes.<\/p>\n<p>Hubo, desde un inicio, sala para presos, para cirug\u00eda de hombres y de mujeres, para tuberculosos, para medicina de hombres y de mujeres, y para enfermedades ven\u00e9reas de hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Para esta \u00e9poca del siglo ya se hab\u00eda derrotado la teor\u00eda prevalente de las miasmas que trataban de explicar las epidemias. Seg\u00fan Gorgas los franceses perdieron, entre 1881 y 1889, 22 mil 189 trabajadores, de los cuales 1,206 fueron por fiebre amarilla y 1,368 fueron por malaria sobre un t\u00f3tal de 5,518 muertes en los hospitales.<\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada comprendida entre 1904 y 1914 las cifras de muertes fueron de 6,630. El mismo Gorgas calcul\u00f3, para el periodo franc\u00e9s, los enfermos como 333 por cada mil trabajadores, comparados con 23 por cada mil hacia el a\u00f1o de 1906.<\/p>\n<p>Las v\u00edctimas fueron 200 por cada mil trabajadores del Canal Franc\u00e9s y 17 por cada mil del Canal Americano y el Coronel Gorgas calcul\u00f3 que las innovadoras medidas sanitarias evitaron la p\u00e9rdida de 71,370 vidas durante la d\u00e9cada de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n m\u00e1s acertada del Hospital Anc\u00f3n se dio en 1908 por la Oficina de Salubridad Norteamericana (Chavez Carballo, E. El hospital Anc\u00f3n durante la construcci\u00f3n del Canal, Revista Cultural Loter\u00eda, julio-agosto 2001):<\/p>\n<p>\u00abLa mayor\u00eda de los 96 edificios est\u00e1n hechos de madera y protegidos por cedazo. De estos, 18 sirven para albergar a los empleados casados, cuatro a las enfermeras, uno m\u00e1s amplio para los solteros y 32 de los edificios sirven para 47 salas de enfermos. Tambi\u00e9n hay una capilla cat\u00f3lica y una casa cural adyacente.<\/p>\n<p>Las 47 salas est\u00e1n divididas en la forma siguiente: 16 para medicina interna, ocho para cirug\u00eda, tres para otorrinolaringolog\u00eda, una para casos tuberculoso, una para casos de aislamientos y 11 para casos psiqui\u00e1tricos. Cada sala est\u00e1 dividida en dos secciones separadas por una cocina, un comedor, un cuarto para ropa de cama y un cuarto para efectos personales.<\/p>\n<p>Cada sala est\u00e1 provista de lavabos, armarios, duchas y tinas. La sala para tuberculosos est\u00e1 en un edificio de dos pisos con capacidad para 25 enfermos y cuatro cuartos privados para casos especiales. El edificio de aislamiento est\u00e1 separado y tiene seis cuartos particulares y dos salas m\u00e1s peque\u00f1as con ba\u00f1o, ropa de cama y una cocina para preparar las dietas.<\/p>\n<p>En un cuarto m\u00e1s peque\u00f1o, al lado, est\u00e1 la morgue, con un cuarto especial para esterilizar toda la ropa contaminada. La sala de operaciones tiene un suelo de concreto y una superficie de 1,500 pies cuadrados (140 metros cuadrados); est\u00e1 ampliamente iluminada de ambos lados y desde el cielo raso.<\/p>\n<p>El equipo se consideraba enteramente moderno y completo y consist\u00eda de una mesa de operaciones, cajas para instrumentos, vendas y soluciones, y fregaderos esmaltados. En el mismo edificio estaba la oficina para el cirujano, un cuarto par vendajes, un cuarto para esterilizaci\u00f3n conectado a una planta de vapor, dos esterilizadoras para instrumentos y vendas, con tanques para condensar agua, un cuarto para anestesia, y armarios para vendas y equipos quir\u00fargicos.<\/p>\n<p>Para facilitar las operaciones nocturnas en casos de emergencia, el quir\u00f3fano estaba provisto con luces el\u00e9ctricas especiales, luces estacionarias de 16 candelas y luces port\u00e1tiles con reflectores. Cerca de la sala de operaciones estaba un edificio que conten\u00eda la biblioteca con libros de referencia y muchas de las revistas m\u00e9dicas de actualidad, oficinas de consulta, salas de espera, oficina para el capell\u00e1n residente y el laboratorio de rayos X.<\/p>\n<p>Las viviendas para las enfermeras estaban en cuatro edificios con dormitorios, cuartos para lectura, dos cuartos recreativos grandes y una biblioteca. Cada edificio est\u00e1 provisto de lavabo y ba\u00f1os modernos. Una sala de seis camas en otro edificio peque\u00f1o est\u00e1 reservada para enfermeras indispuestas. La cocina principal est\u00e1 provista con una estufa grande, una esterilizadora en donde se prepara todo el agua que usa el hospital y un aparato para cocinar al vapor que incluye cafeteras y ollas para sopas y verduras. La nevera tiene una capacidad de tres mil libras de hielo y un \u00e1rea de almacenamiento de 50 pies cuadrados para mantener una provisi\u00f3n fresca de carne, mantequilla y huevos, en caso de que se necesitara de emergencia. Las provisiones corrientes se distribu\u00edan tres veces al mes, mientras que las provisiones que requer\u00edan almacenamiento fr\u00edo se recib\u00edan diariamente. Una lecher\u00eda de 54 vacas suministraba 130 galonesde leche diariamente a un precio neto de 32 centavos por gal\u00f3n. El gallinero ten\u00eda aproximadamente 2000 aves.<\/p>\n<p>La lavander\u00eda estaba bien equipada, con maquinaria moderna. Adem\u00e1s, ten\u00eda una esterilizadora grande a vapor para colchones, almohadas y otros art\u00edculos que no pod\u00edan esterilizarse por medios ordinarios. El vapor para la m\u00e1quina esterilizadora proven\u00eda de una m\u00e1quina central. El n\u00famero de piezas procesadas por la lavander\u00eda alcanzaba un promedio de 165 mil mensuales. El cuerpo de trabajadores consist\u00eda de un supervisor y ochenta empleados. El sistema de agua consist\u00eda de agua de superficie almacenada en reservorios y bombeada a una planta filtradora desde donde segu\u00eda su distribuci\u00f3n general.<\/p>\n<p>Ning\u00fan camino o trillo cruzaba la cuenca como precauci\u00f3n para que no hubiera contaminaci\u00f3n del abastecimiento de agua. Toda esta \u00e1rea estaba marcada con anuncios y era patrullada frecuentemente por la polic\u00eda para evitar cualquier traspaso\u201d.<\/p>\n<p>En 1913, este hospital era considerado de los m\u00e1s completos  y modernos del continente y se estableci\u00f3 adiestramiento riguroso para el personal m\u00e9dico y formaci\u00f3n de especialistas que contribuy\u00f3 a subir el nivel de calidad de la medicina en Panam\u00e1.<\/p>\n<p>El hospital lleg\u00f3 a tener capacidad para 1,300 pacientes aunque el promedio diario era de 900. Gorgas calcul\u00f3 que el costo por paciente cada d\u00eda era de 1 d\u00f3lar con 54 centavos, pero que si todas las camas estuviesen ocupadas, este se reducir\u00eda a un d\u00f3lar.<\/p>\n<p>Un gran investigador que trabaj\u00f3 con Gorgas en el Hospital Anc\u00f3n fue Samuel T. Darling, descubridor de la histoplasmosis en el a\u00f1o 1906, y en el a\u00f1o 1910, del mosquito Anopheles albimanus, como \u00fanico trasmisor de la malaria, en el per\u00edodo entre el d\u00eda noveno y el d\u00eda duod\u00e9cimo de inoculaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se dice que el trabajo de Gorgas hubiera sido casi imposible sin la base cient\u00edfica  proporcionada por Darling, quien adem\u00e1s era un infatigable cient\u00edfico y, como ejemplo se cita, en el a\u00f1o de 1907, un total de 562 autopsias casi todas ejecutadas por \u00e9l mismo (Ch\u00e1vez Carballo).<\/p>\n<p>En 1914, ya hab\u00eda directores m\u00e9dicos regionales. As\u00ed tenemos que el directivo de Salud P\u00fablica de la Secretar\u00eda de Fomento, el Dr. M. Gonz\u00e1lez Revilla, escribi\u00f3 desde Chiriqu\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abla mayor parte de los habitantes no buscan al m\u00e9dico cuando est\u00e1n enfermos. Lo m\u00e1s frecuente es el paludismo, el sarampi\u00f3n, la varicela, la escarlatina y la pulmon\u00eda; y en ni\u00f1os la gastroenteritis, la tuberculosis, la disenter\u00eda y la uncinariasis (padecida por 30% de la poblaci\u00f3n)\u00bb .<\/p>\n<p>El Dr. Lisando Porras, de Col\u00f3n, indic\u00f3 que lo m\u00e1s frecuente es la anemia tropical, la clorosis, el beriberi, el paludismo y las par\u00e1lisis.<\/p>\n<p>El Dr. M. B. Moreno, de Los Santos, revel\u00f3 como lo usual la caquexia paludosa, la viruela y las muertes violentas a causa de la ebriedad.<\/p>\n<p>El Dr. P. L. Reniglio, de Cocl\u00e9, se\u00f1al\u00f3 como lo frecuente a la pleures\u00eda, la neumon\u00eda, las fiebres eruptivas, el paludismo y la tuberculosis.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de Cocl\u00e9, el Dr. M. J. Rojas indic\u00f3 como problemas a las diarreas (llamadas mayo), las corizas, la bronquitis y la neumon\u00eda.<\/p>\n<p>El nuevo Hospital Santo Tom\u00e1s fue inaugurado por el Dr. Belisario Porras el primero de diciembre de 1924\u2022y su superintendente fue el Dr. Alfonso Preciado, eminente m\u00e9dico paname\u00f1o. Esta gran obra fue calificada como \u00abEl Elefante Blanco\u00bb por considerarse demasiado majestuosa, pero pronto se determin\u00f3 que la edificaci\u00f3n de Porras era del tama\u00f1o necesario para los a\u00f1os futuros.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, en la misma \u00e1rea de El Hatillo, en el barrio de La Exposici\u00f3n y atr\u00e1s del Hospital Santo Tom\u00e1s, el Dr. Octavio M\u00e9ndez Pereira hizo construir el edificio para la Escuela de Medicina, el cual no pudo adelantarse por razones financieras y fue ocupado por el Laboratorio Conmemorativo Gorgas. Poco despu\u00e9s se hicieron los hospitales de Son\u00e1 y de Aguadulce; en la d\u00e9cada de los 30 se construyeron los hospitales de Chitr\u00e9, Las tablas, Santiago, David y Bocas del Toro; lo mismo que el Hospital Psiqui\u00e1trico Nacional, tambi\u00e9n llamado Mat\u00edas Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>En 1941, bajo la presidencia del Dr. Arnulfo Arias Madrid, se fund\u00f3 la Caja de Seguro Social, ente protector de todos los asalariados del Istmo, y que a partir de entonces se encargar\u00eda de brindar atenci\u00f3n m\u00e9dica total, jubilaciones y pensiones a todos, en conjunto con la entidad rectora de la salud que fue el Ministerio de Trabajo, Previsi\u00f3n Social y Salud P\u00fablica.<\/p>\n<p>A fines de los cuarenta se construy\u00f3 en La Chorrera el hospital para tuberculosos \u00abNicol\u00e1s A. Solano\u00bb y en esta misma \u00e9poca se inici\u00f3 la deshospitalizaci\u00f3n, como nueva orientaci\u00f3n salubrista, para crear servicios de promoci\u00f3n y prevenci\u00f3n en salud por medio de unidades sanitarias que luego ser\u00edan los Centros de Salud.<\/p>\n<p>El 9 de agosto de 1951 se fund\u00f3 la Escuela de Medicina de la Universidad de Panam\u00e1, la cual ya hab\u00eda iniciado clases el 21 de mayo de ese a\u00f1o. Nuevamente fue obra de Octavio M\u00e9ndez Pereira, quien en la alocuci\u00f3n inaugural dijo:<\/p>\n<p>\u00abComo puse en la Universidad, al nacer para la vida de nuestra cultura superior, hoy pongo toda mi fe en esta Escuela de Medicina que nace para la regeneraci\u00f3n de nuestra raza, por siglos enferma y olvidada.<\/p>\n<p>Que vengan ahora los incr\u00e9dulos &#8230; que vengan a darse cuenta de esta otra utop\u00eda hecha realidad. Que vengan para que se convenzan de que con fe, sinceridad, con patriotismo y sin miedo al porvenir, cuando se trata de la educaci\u00f3n, se pueden efectuar grandes realizaciones\u00bb.<\/p>\n<p>El mismo M\u00e9ndez Pereira, quien hab\u00eda conseguido construir una Escuela de Medicina en 1925, hoy Laboratorio Gorgas, hab\u00eda sido protagonista de la fundaci\u00f3n de la Universidad Nacional de Panam\u00e1, bajo la presidencia de Harmodio Arias, el 7 de octubre de 1935, y el mismo M\u00e9ndez Pereira fungi\u00f3 como su primer Rector.<\/p>\n<p>El presidente Ricardo Adolfo de la Guardia, en 1942, la designa Universidad lnteramericana. En el mismo a\u00f1o  se crean los movimientos estudiantiles, Federaci\u00f3n de Estudiantes de Panam\u00e1 y la Uni\u00f3n de Estudiantes Universitarios. Poco despu\u00e9s adquiere la universidad su nombre actual, Universidad de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>La Escuela de Medicina fue la primera entidad universitaria que otorg\u00f3  un doctorado, y su plan de estudios adopt\u00f3 el modelo norteamericano de educaci\u00f3n superior basado en el informe Flexner de 1910, en el cual habr\u00eda una etapa de cuatro a\u00f1os de pre-medicina y una fase de cuatro a\u00f1os de medicina que equivaldr\u00eda a un estudio de postgrado. Un busto de Finlay se halla en los jardines de la Facultad de Medicina para recordar a todas las generaciones su imperecedera contribuci\u00f3n a la sanidad de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Casi 3,000 de los menos de 5,000 m\u00e9dicos que laboran en el pa\u00eds han sido graduados de esta escuela que ha alcanzado un prestigio continental y que siempre pudo tener en su profesorado a los m\u00e1s eminentes profesionales y entre sus alumnos a los dirigentes m\u00e9dicos del Istmo.<\/p>\n<p>Como una muestra de ellos tenemos que el Ministro de Salud, su Viceministro y el Director General del Salud del per\u00edodo presidencial anterior y del actual fueron egresados de la Escuela de Medicina de la Universidad de Panam\u00e1. Son los doctores Rivera, Corcione y Montalb\u00e1n del previo per\u00edodo; y los doctores Gracia, Pinz\u00f3n y Morales de la actual.<\/p>\n<p>En 1968, con el golpe de Estado, se produjo un cambio significativo en la naci\u00f3n paname\u00f1a.<\/p>\n<p>En 1969, se cre\u00f3 el Ministerio de Salud, se reorient\u00f3 la Salud P\u00fablica hacia la medicina comunitaria y se establecieron cinco programas b\u00e1sicos en dicho ministerio: Salud Materno Infantil, Salud de Adultos, Saneamiento Ambiental, Administraci\u00f3n y Organizaci\u00f3n, y Educaci\u00f3n de la Salud en la Comunidad.<\/p>\n<p>El art\u00edfice de estos cambios trascendentes de las pol\u00edticas de salud paname\u00f1as fue el Dr. Jos\u00e9 Ren\u00e1n Esquivel, ilustre pediatra que con su profunda visi\u00f3n social y humana pudo transformar la funci\u00f3n hospitalaria en base a una sectorizaci\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p>En 1972 se dieron cifras sobre los profesionales de la salud en Panam\u00e1, a saber: 5.2 m\u00e9dicos, 6.8 enfermeras, 12.2 auxiliares de enfermer\u00eda y 1.1 odont\u00f3logos por cada 10,000 habitantes. Se habl\u00f3 entonces de escasez de m\u00e9dicos ya que el estricto plan de estudios y la agotadora carrera en la Escuela de Medicina de la Universidad de Panam\u00e1 no permit\u00eda que grandes n\u00fameros de profesionales se graduaran.<\/p>\n<p>Muchos de los aspirantes a la carrera segu\u00edan partiendo hacia el exterior para proseguir estudios y algunos consideraron dicha escuela como una entidad elitista y muy exclusiva. A medida que han pasado los lustros se ha tratado de remediar esto con modificaciones al plan de estudio y ampliaci\u00f3n de los cupos hasta alcanzar el n\u00famero de 140 ingresos por semestre en una carrera de seis a\u00f1os de duraci\u00f3n. En el mismo a\u00f1o de 1972 se fund\u00f3 la Cl\u00ednica Universitaria como dependencia de la Facultad de Medicina, actualmente bajo la direcci\u00f3n del Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria, la cual sirve como cl\u00ednica de promoci\u00f3n, prevenci\u00f3n y curaci\u00f3n para todos los estamentos universitarios.<\/p>\n<p>En 1973 se promulg\u00f3 la llamada Integraci\u00f3n en Salud que, a\u00fan sin reglamentaci\u00f3n precisa, ha tratado de conjugar los servicios de salud brindados por la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud, todav\u00eda tema de discusi\u00f3n constante.<\/p>\n<p>En 1962 se hab\u00eda fundado el Hospital General del Seguro Social, al frente de la Facultad de Medicina y \u00e9ste ha sido participante muy activo en la formaci\u00f3n de nuevos m\u00e9dicos y de especialistas para el pa\u00eds. A partir del a\u00f1o 1972, los dos grandes hospitales escuela ser\u00edan el Hospital Santo Tom\u00e1s, regido por el Ministerio de Salud y el nuevo Hospital del Seguro Social.<\/p>\n<p>El 29 de diciembre de 1979, en reuni\u00f3n convocada por la Facultad de Medicina y en la cual participaron todos los estamentos m\u00e9dicos nacionales, se present\u00f3 la Declaraci\u00f3n de Punta Chame, en la cual se oficializa el apoyo del gobierno nacional a la Medicina Familiar Comunitaria como una estrategia de Atenci\u00f3n Primaria de Salud para la d\u00e9cada del 80.<\/p>\n<p>En 1986 se reabri\u00f3 la Escuela de Tecnolog\u00eda M\u00e9dica y el postgrado de Maestr\u00eda en Salud P\u00fablica, que vinieron a llenar un vac\u00edo en la formaci\u00f3n de profesionales necesarios para el pa\u00eds. De esta manera a partir de esa fecha la Facultad de Medicina contar\u00eda de tres escuelas: la Escuela de Medicina, la escuela de Tecnolog\u00eda M\u00e9dica y la escuela de Salud P\u00fablica. Posteriormente, la Facultad de Medicina ha otorgado el aval universitario a los programas de especializaci\u00f3n en diversas disciplinas ofrecidas en varios hospitales del Estado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la Universidad de Panam\u00e1 a trav\u00e9s de la Facultad de Medicina, le otorga el aval para el funcionamiento de nuevas escuelas de medicina privada que abren sus puertas en Panam\u00e1: la Universidad Columbus, la Universidad Latina y la extensi\u00f3n privada en Chiriqu\u00ed.<\/p>\n<p>En cuanto a otros profesionales de la salud, ya desde 1906 se abri\u00f3 una Escuela de Obstetricia, dirigida inicialmente por el Dr. Julio lcaza y luego por el Dr. Ciro Urriola, experimentado obstetra y dirigente de salud quien adem\u00e1s se distingui\u00f3 como pol\u00edtico y lleg\u00f3 a ser presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>La Escuela de Enfermer\u00eda se fund\u00f3 en 1908, dependiente del Hospital Santo Tom\u00e1s y en 1913 se inici\u00f3 la graduaci\u00f3n de enfermeras paname\u00f1as. Debe recordarse que quienes inicialmente cumplieron la misi\u00f3n de enfermer\u00eda fueron las monjas incorporadas a los hospitales por los franceses, abnegadas y meticulosas con trato particularmente cari\u00f1oso a los pacientes pero con escaso conocimiento m\u00e9dico; luego los norteamericanos incorporaron en su lugar un n\u00famero plural de excelentes profesionales de la enfermer\u00eda, quienes fueron la base de la educaci\u00f3n acad\u00e9mica de la enfermer\u00eda del Istmo.<\/p>\n<p>La impronta de las enfermeras norteamericanas ha sido indeleble y hasta nuestros d\u00edas se mantiene el cari\u00f1o y el respeto por estas pioneras de la disciplina de los \u00e1ngeles blancos.<\/p>\n<p>La Escuela de Enfermer\u00eda se transform\u00f3 posteriormente en la Escuela de Enfermer\u00eda de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Panam\u00e1 y \u00e9sta despu\u00e9s se transform\u00f3 en la Facultad de Enfermer\u00eda, ambas inicialmente dirigidas por la Dra. Luzmila Arosemena de Illueca.<\/p>\n<p>La medicina privada ha seguido en Panam\u00e1 el mismo empuje y desarrollo que la estatal. El primer hospital privado se cre\u00f3 por insistencia de los se\u00f1ores Manuel Espinosa B. y Ricardo Arias y se llam\u00f3 Hospital Panam\u00e1, localizado en lo que fue el Hatillo.<\/p>\n<p>Este fue dirigido por los eminentes m\u00e9dicos doctores Hernck, James y Reeder del Hospital Anc\u00f3n y se mantuvo con excelencia de funcionamiento hasta mediados de la d\u00e9cada del 60. Se advierte as\u00ed que el origen de la Escuela de Enfermer\u00eda y el primer hospital privado de la ciudad tuvieron como iniciadoras distinguidas enfermeras norteamericanas y eminentes m\u00e9dicos del Norte.<\/p>\n<p>En 1949 se fund\u00f3 la Cl\u00ednica San Fernando, el segundo hospital privado de la Rep\u00fablica el cual ha mantenido un prestigio en la medicina istme\u00f1a hasta hoy.<\/p>\n<p>Posteriormente se fundaron la Cl\u00ednica de R\u00edo Abajo en 1969, la Cl\u00ednica Nacional en 1973, el Centro M\u00e9dico Paitilla en 1975, el Hospital Santa Fe y el Bellavista en 1984.<\/p>\n<p>Un fen\u00f3meno particular en la Am\u00e9rica Latina ha sido la  preponderancia de m\u00e9dicos en altas esferas de la pol\u00edtica y cultura de nuestros pa\u00edses. En pa\u00edses anglosajones como los Estados Unidos de Am\u00e9rica no han descollado los galenos en las lides pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Un firmante del Acta de Independencia de los Estados Unidos fue el Dr. Benjam\u00edn Rush, por cierto, uno de los m\u00e1s j\u00f3venes dirigentes de la \u00e9poca, pero ning\u00fan presidente de esa naci\u00f3n ha sido m\u00e9dico. En nuestra Am\u00e9rica India sobresalen mandatarios insignes quienes fueron m\u00e9dicos, como Villeda Morales en Honduras; Calder\u00f3n Guardia en Costa Rica; Arias Madrid en Panam\u00e1; Salvador Allende en Chile y m\u00e9dicos revolucionarios como el argentino Ernesto Guevara.<\/p>\n<p>En Panam\u00e1 ha habido siete m\u00e9dicos presidentes, de un total de 52 mandatarios de la era republicana. El Dr. Manuel Amador Guerrero, primer presidente constitucional del a\u00f1o 1904 a 1907, m\u00e9dico insigne, experto en fiebre amarilla, y activo promotor de la salubridad toda su vida; ocup\u00f3 cargos importantes en la esfera m\u00e9dica como Director M\u00e9dico del Ferrocarril Trans\u00edstmico y Director de Sanidad.<\/p>\n<p>El Dr. Ciro L. Urriola, presidente en 1918, muy prestigioso m\u00e9dico, dirigente de comisiones de salud y promotor de salud. El eminente cirujano Augusto S. Boyd fue presidente en 1940, despu\u00e9s de haber sido Jefe de Cirug\u00eda del Hospital Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>El Dr. Daniel Chanis, Director del Hospital Santo Tom\u00e1s, eminente m\u00e9dico y hombre p\u00fablico paname\u00f1o, recto y digno como ninguno, fue presidente en 1949.<\/p>\n<p>El Dr. Arnulfo Arias Madrid, tres veces presidente en 1940, 1949 Y 1968; formado como m\u00e9dico en la Universidad de Harvard, posteriormente especializado en cirug\u00eda, mantuvo su actividad como cirujano incluso durante sus per\u00edodos en la presidencia.<\/p>\n<p>El Dr. Sergio Gonz\u00e1lez Ruiz formado como m\u00e9dico en la Universidad de Pennsylvania, de la famosa Liga de Hiedra de los Estados Unidos; eminente cirujano oftalm\u00f3logo, pol\u00edtico consumado y folklorista, fue presidente en 1961 y 1962.<\/p>\n<p>Su hermano, el Dr. Bernardino Gonz\u00e1lez Ruiz, fundador de la C\u00e1tedra de Cirug\u00eda de la Escuela de Medicina, excelente profesor, primer cirujano vascular del Istmo fue presidente en 1963.<\/p>\n<p>A pesar de Panam\u00e1 ser istmo tropical, \u00e1rea de tr\u00e1nsito y de migraciones, con sus dos grandes polos de poblaci\u00f3n radicados en las tierras m\u00e1s bajas y pantanosas de la regi\u00f3n, su desarrollo en sanidad, con el gran impulso de los norteamericanos, ha sido notable. Los \u00edndices de salud de Panam\u00e1 son los mejores de la regi\u00f3n, siempre comparables a los de Chile, Costa Rica y Cuba. En Panam\u00e1 no existe esquistosomiasis, ni rabia, ni filariasis, ni oncocercosis, ni fiebre amarilla y solamente escasos focos epid\u00e9micos de c\u00f3lera muy aislados.<\/p>\n<p>Los \u00edndices de mortalidad y de enfermedades se parecen m\u00e1s a los pa\u00edses del Primer Mundo, en la tercera ola epidemiol\u00f3gica, pero con resabios de la segunda ola. El mundo occidental se adentra en la era de la postmodernidad y Panam\u00e1 quiere ir a la vanguardia con una nueva visi\u00f3n de la medicina con \u00e9nfasis en la promoci\u00f3n y prevenci\u00f3n, en una medicina bio-psicosocial de la persona humana, en la Atenci\u00f3n Primaria de la Salud, por equipos de salud responsables y humanos que han de trabajar con eficacia, efectividad y eficiencia por el bienestar de todos los paname\u00f1os.<\/p>\n<p>Panam\u00e1, marzo del 2002<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la medicina en Panam\u00e1, desde la \u00e9poca precolombina hasta el Siglo XX<\/p>\n<p class=\"more-link-p\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/doctorthomasowens.com\/?p=487\">Read more &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-de-la-medicina-en-panama"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/487\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorthomasowens.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}